Varias personas pasean por Madrid. / EP/Vídeo: EP

Los asintomáticos y los casos leves de covid no deberán guardar cuarentena

Sanidad da los pasos definitivos hacia la 'gripalización' del virus y también limita las pruebas diagnósticas a la población vulnerable

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

España dará el lunes los pasos definitivos para 'gripalizar' la covid-19. Desde ese día, los contagiados asintomáticos o con síntomas leves ya no tendrán que guardar cuarentana después de que la Comisión de Salud Pública aprobara este martes la 'Estrategia de Vigilancia y Control frente a la covid-19', el documento que sienta las bases para dejar atrás la fase aguda de la pandemia.

A partir de la semana que viene, deberá guardar un aislamiento de siete días la población vulnerable que dé positivo (será el personal sanitario el que valore el riesgo de cada persona y decida a quién incluye en este colectivo). También se mantendrán las cuarentenas para los residentes en centros de mayores y los ingresados en hospitales, donde esta medida seguirá siendo obligatoria, independientemente de la sintomatología, aunque aquí también aparecen cambios: los aislamientos durarán cinco días y concluirán tras pasar 24 horas sin ningún síntoma. Finalmente, los sanitarios también harán cuarentena, aunque finalizará cuando dén negativo en una prueba diagnóstica.

En las últimas semanas, el Ministerio de Sanidad ya había avanzado en esta dirección. Las cuarentenas para los contactos estrechos de un contagiado, si estaban vacunados, se eliminaron en Navidad y para el resto de la población (los no vacunados y sobre todo, los niños), el 1 de marzo.

Además de los aislamientos, la Comisión de Salud Pública, formada por técnicos del ministerio y de las comunidades, también cambió la indicación para realizar pruebas diagnósticas. A partir del lunes, la vigilancia se centrará en personas con factores de vulnerabilidad (mayores de 60 años, inmunodeprimidos y embarazadas), ámbitos vulnerables (sanitarios y sociosanitarios) y casos graves. En el resto de las circunstancias, serán los médicos los que decidan si un paciente con síntomas leves de covid debe realizarse una prueba diagnóstica, aunque en las farmacias los test seguirán disponibles para cualquier persona.

Aun así, y teniendo en cuenta que los organismos sanitarios no van a intentar localizar la totalidad de los casos ni los contabilizarán, ya no habrá más actualizaciones de los datos de la pandemia como hasta ahora, cuando se incluyen todos los positivos. En lugar de ello, la nueva estrategia pasa por buscar los casos entre la población vulnerable, la que está más expuesta a sufrir complicaciones por el virus.

Los técnicos de la Comisión de Salud Pública explican que estas variaciones se fundamentan en que «los altos niveles de inmunidad alcanzados en la población española» han determinado «un cambio en la epidemiología de la covid-19 que apoya la transición hacia una estrategia diferente que vigile y dirija las actuaciones a personas y ámbitos de mayor vulnerabilidad». El acuerdo se tomó un día en que la incidencia acumulada cayó otra vez, nueve puntos, hasta situarse en los 436 casos. Además, Sanidad notificó 54.147 contagios y 350 muertes en los últimos cuatro días.