La semana de Neus Asensi

«Oír la risa del público me da energía»

La actriz vuelve a los escenarios con la obra 'Asesinos todos'. En su mesita de noche tiene 'El nombre de la rosa' y, cuando acabe la pandemia, le queda un viaje pendiente a Vietnam

Olatz Hernández
OLATZ HERNÁNDEZ

La vida de Neus Asensi transcurre entre la calma del pueblo y el ajetreo de la gran ciudad. Hablamos con ella la semana en la que vuelve a los escenarios y, durante la conversación, varios conejos corretean por el jardín de la casa de campo familiar. Pero la calma que inspira esa estampa se desvanece en cuanto la actriz comenta la gira que le aguarda con la obra de teatro 'Asesinos todos', una inteligente comedia en la que comparte escenario con Carlos Sobera, Elisa Matilla y Ángel Pardo. Murcia, Torrevieja, Vitoria, Bilbao... Tras dos meses sin actuar, está deseando volver a oír la risa del público y sentir su energía. Esa que traspasa auditorios y mascarillas.

Miércoles

07.00 horas. Soy muy mañanera. Me despierto pronto, desayuno y salgo a dar un paseo. Cuando estoy en mi casa de Almería veo el amanecer todos los días. Luego, a la noche, en seguida me entra el sueño. Es la pescadilla que se muerde la cola. De todos modos, si me dan a elegir prefiero la mañana a la noche. Otra cosa es cuando estoy de gira, que las funciones acaban tarde, me acuesto a la una de la madrugada y después tampoco madrugo tanto.

12:00 horas. Cojo un libro de la estantería, 'El nombre de la rosa' de Umberto Eco, y me pongo a leer. Es la segunda o tercera vez que lo leo, pero no me canso de él. Es un libro que me gustó mucho en su momento y suelo dar uso a todas las novelas que tengo. Me encantan las policíacas e históricas y no tengo miedo a releerlas. Es más, creo que una segunda lectura te aporta otra dimensión. 'El código Da Vinci', 'Memorias de Adriano'... Al cabo de un tiempo, ya ni siquiera te acuerdas de quién era el asesino (ríe).

Jueves

17:00 horas. Esta semana vuelvo a subirme a un escenario con la obra 'Asesinos todos'. El 15 de mayo acabamos las funciones en el Teatro Reina Victoria de Madrid. De eso hace ya dos meses... Con razón estoy temblando. Pero adaptarse es también parte del trabajo de una actriz: hay que amoldarse a los personajes, a los directores y también a las situaciones. Repaso el texto mentalmente. No lo digo en voz alta, pero tengo toda la función en mi cabeza. La tengo muy estudiada, pero hace falta refrescar la memoria porque es traicionera. Te puedes quedar en blanco en el escenario y pasar un mal trago.

Viernes

10:00 horas. Estoy de viaje a Madrid, desde donde mañana saldremos toda la compañía hacia Caravaca de la Cruz (Murcia). Allí empezamos la gira el sábado, a final de mes estaremos en Torrevieja -el 30 de julio- y en agosto pasaremos por Vitoria -los días 5 y 6-, Bilbao -del 21 al 26- y Melilla -el día 29-. Estoy con muchas ganas de volver a actuar. Me encanta trabajar y disfruto mucho del momento de los aplausos. Es algo que no te da el cine ni la tele. El escuchar la risa del público en directo... Aunque no les veas la sonrisa con la mascarilla, sí te llegan las carcajadas y la energía. Se nota que la gente tiene ganas de reírse y de volver a los teatros. La pandemia ha minado mucho la moral y también ha afectado a la cultura. Hacer bolos implicaba moverte de provincia, hacer PCRs y sobre todo que te contratasen. Con el tema del aforo reducido no ha sido nada fácil, pero hemos demostrado que se puede seguir haciendo teatro. Estuvimos con la función tres meses en Madrid y ahora tenemos ya proyectadas muchas fechas. Vamos a disfrutar de los festivales de teatro y de los escenarios. Además vamos a poder visitar cada provincia. Un lujo.

Sábado

09:00 horas. De nuevo en la carretera. Toda la compañía viaja en una furgoneta. Somos pocos así que vamos bien de espacio. De camino hacemos 'italianas' -pequeños ensayos en los que pasamos el texto de la función-. Cada uno dice su línea y los demás vamos dando la réplica.

14:30 horas. Llegamos a nuestro destino. Buscamos un restaurante y comemos todos juntos. Somos pocos y solemos hacer pandilla. En realidad es todo muy familiar. Cuando actuamos en un espacio nuevo tenemos que ir antes para comprobar si caben el decorado y el montaje y a veces hay que ensayar previamente. Aún así, solemos tener una horita o dos en las que nos da tiempo a dar una vuelta y curiosear un poco. Otras tenemos la suerte de quedarnos más de un día en el lugar, lo que se presta a saciar todo tipo de curiosidades.

- ¿Algún lugar de la gira que le haga especial ilusión visitar?

- Tengo muchas ganas de ir a todos ellos. Cuando vayamos a Bilbao, por ejemplo, visitaré el Guggenheim porque me interesa mucho el arte. Al fin y al cabo soy hija de pintores.

20:30 horas. Llegamos al teatro cuando falta hora y media para que comience la función. Tenemos tiempo de sobra para prepararnos, vestirnos, maquillarnos... También da tiempo a relajarse con algo de música y prepararse mentalmente para salir a escena. Pongo algo de mi Spotify o, sino, Elisa Matilla elige las canciones. Sabe mucho de música y selecciona los temas más adecuados para cada momento. La verdad que tengo unos compañeros que valen para todo.

00:00 horas. Hasta ahora, al acabar la función, cada uno se iba por su cuenta. Era tarde y no podíamos ir a tomar una caña todos juntos. Durante la gira depende de la normativa de cada comunidad autónoma. A decir verdad, cuando terminamos de actuar, yo no suelo tener muchas ganas de irme de fiesta. Como mucho tomarme una caña. Lo que en realidad me apetece es retirarme y seguir con mi ritual: llegar al hotel, quitarme el maquillaje y darme una ducha. Después me pongo ropa cómoda, ceno algo y me acuesto.

Domingo

19:00 horas. Por la calle la gente va con la mascarilla puesta y guarda las distancias. Yo actúo de la misma forma, ¡y eso que estoy vacunada! Así como antes veía a alguien y directamente me tiraba a sus brazos, ahora hay algo que me para. Lo tengo comprobado. La falta de contacto en las relaciones sociales ha sido muy dura, pero hasta el punto de que creo que nos está pasando factura. No sé si volveremos a la normalidad de antes de la pandemia, pero esta situación nos ha tocado profundamente. Nos hemos acostumbrado a estar solos y aislados. Ahora hay personas a las que les da pereza o miedo quedar con alguien. Lo entiendo, a mí también me daba cosa hace no mucho verme con alguien para tomar un café. Se ha hecho largo y hemos estado muy reprimidos.

- ¿Hay algún plan que esté deseando hacer cuando acabe la pandemia?

- Me gustaría volver a Brasil, Praga, Tánger o Lisboa. También me apetece conocer sitios nuevos y Vietnam es uno de los países que tengo pendiente visitar.

Temas

Teatro