Rejuvenecer sin bisturí es posible

18/02/2020

Mejorar la flaccidez, las arrugas y otros signos del paso del tiempo sin pasar por el quirófano es el sueño de muchas personas. En Hospitales Universitarios San Roque es una realidad.

Lograr resultados significativos en estética y cirugía plástica no siempre requiere el uso del bisturí. La tecnología recientemente adquirida por Hospitales Universitarios San Roque permite rejuvenecer sin pasar por el quirófano, reduciendo la flaccidez, las arrugas y otros signos de envejecimiento, así como corregir estrías, cicatrices y celulitis, devolviendo a la piel la tersura, elasticidad y firmeza.

Hospitales Universitarios San Roque ha incorporado a su oferta de tratamientos una radiofrecuencia de última generación, el Revicell Pro. Se trata de un equipo de radiofrecuencia con tecnología 3D layer combinada con terapia biofotónica, lo que permite tratar las diferentes capas de la piel de forma específica.

Según explica el cirujano plástico Jaime Ospina, responsable del servicio de HUSR, los equipos convencionales solo son eficaces en determinadas capas de la piel, según la tipología (monopolares, bipolares o multipolar) dejando el resto sin tratar o llegando de forma ineficaz. Sin embargo, con esta nueva tecnología se pueden alcanzar desde las capas superficiales hasta las más profundas, gracias al uso de “un sistema inteligente de frecuencia variable”. De esta manera los resultados que se logran son “óptimos” y rápidamente visibles para el paciente.

Se trata de un tratamiento seguro y no invasivo, que se aplica sin necesidad de utilizar anestésicos, de forma totalmente indolora para el paciente. Además, es ambulatorio y no deja marcas, por lo que el paciente se puede reincorporar a su actividad normal de forma inmediata. El tratamiento suele llevar entre 30 y 40 minutos, recomendándose entre 1 o 2 sesiones semanales según cada caso.

El control de la profundidad del trabajo es la clave del éxito de esta nueva tecnología, pues un correcto tratamiento con radiofrecuencia debe abordar de forma diferente los diferentes planos de la piel. Con esta nueva tecnología, los especialistas de HUSR pueden controlar totalmente la profundidad de trabajo, optimizando de este modo el tratamiento para conseguir los mejores resultados.

Controlando los distintos parámetros del equipo, se pueden obtener efectos diferentes. Si se trabaja a potencias más bajas, se produce la estimulación de los fibroblastos, lo que incrementara la producción y organización del colágeno de la piel, lo que se traduce en la mejoría de la flaccidez y las arrugas, por otro lado a potencias mas altas, se desencadena la fase de daño térmico que genera la destrucción del colágeno, lo cuál se puede aprovechar para mejorar la celulitis (se sueltan los septos fibrosos en las zonas hundidas), las cicatrices duras o deprimidas, así como disimular las estrías.

En definitiva, se trata de una tecnología que permite estimular la actividad de los fibroblastos para incrementar la producción de fibras de colágeno y elastina y favorecer la renovación celular, logrando revertir los efectos del paso del tiempo de forma no invasiva, abunda el especialista de Hospitales Universitarios San Roque.