Entrega de la espada al Museo Provincial de Ciudad Real. / R. C.

Recuperada la espada de hierro más antigua que se conoce

Está datada en el siglo VII antes de Cristo e iba a ser subastada en Internet

J. M. L. Ciudad Real

El Museo Provincial de Ciudad Real ya exhibe entre sus fondos una joya de la historia militar española: la espada de hierro más antigua que se conoce hasta la fecha, fabricada con la técnica del hierro forjado en el siglo VII antes de Cristo, en plena transición entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro.

La espada fue localizada por la Guardia Civil el pasado mes de diciembre dentro de la operación 'Pandora' de lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales por Internet, el expolio del patrimonio arqueológico y la receptación de obras de artes robadas o expoliadas. Los agentes descubrieron un anuncio en una página web que se había publicado desde la localidad de Villanueva de la Fuente (Ciudad Real) en el que se vendía una supuesta espada romana por un precio incial de 1.200 euros. Por sus características, el arma se asemejaba mucho a un molde para fabricar espadas, único en el mundo, que apareció en Ronda (Málaga) en 1983.

La Guardia Civil contactó entonces con el vendedor para verificar la autenticidad y antigüedad de la espada y éste accedió voluntariamente a entregar el arma para su peritaje. Técnicos de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla-La Mancha se encargaron de su análisis y confirmaron que se trataba de una pieza excepcional y única que, seguramente, había sido expoliada de alguna tumba pues debió de ser enterrada junto al cadáver de su guerrero propietario. Toda una rareza para su época y que, además, se encuentra en buen estado de conservación y entera aunque sólo le falta la empuñadura.

Diseño único

Según los técnicos de la Consejería de Cultura, la pieza es única también por su diseño -antiguo para su época- tal vez porque su dueño encargó al herrero que fabricara una espada con el nuevo metal descubierto -el hierro- pero al estilo de las armas usadas por sus antepasados. Así, el resultado fue una espada de hierro demasiado alargada para su época ya que entonces se empleaban armas blancas más cortas para los combates cuerpo a cuerpo.

La espada ha sido entregada al Museo Provincial de Ciudad Real en un acto en el que el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, destacó que «está cambiando la concepción con respecto a las piezas arqueológicas porque, aunque existe un mercado ilícito que se vale en buena medida de Internet, es un hecho que las donaciones a instituciones culturales van en aumento para que el conjunto de la población pueda disfrutar de un patrimonio que pertenece a toda la comunidad». El delegado del Gobierno también reconoció que los técnicos de Cultura y los agentes de la Guardia Civil han llevado a cabo un trabajo «coordinado, silencioso, prudente y eficaz» con el fin de que no trascendiera la existencia de esta espada hasta su análisis y traslado al Museo Provincial de Ciudad Real donde ya ocupa un lugar preferente.