Grupo Operativo Resinlab

¿Quieres ser resinero?

Un instituto de Educación Secundaria de Cuenca es el primero de España en impartir un ciclo formativo de grado superior para enseñar este oficio a los alumnos

J. M. L. Cuenca

El instituto de Educación Secundaria «Pedro Mercedes», de Cuenca, se ha convertido en el primer centro educativo de España que impartirá un ciclo de Formación Profesional Dual de grado superior sobre el oficio de resinero. Una actividad extendida hace siglos en territorios donde abundaban los pinares y que ahora quiere rescatarse con varios objetivos: ofrecer una alternativa laboral a jóvenes que quieran vivir en el campo y frenar la despoblación en municipios que cuenten con recursos forestales.

Además, «vigilamos la salud de la masa forestal durante todo el año detectando plagas y podemos servir como vigilancia de incendios forestales enviando en tiempo real nuestra ubicación gracias a las nuevas tecnologías», explica Iván Fraile, resinero de Cuenca que se ha sumado al proyecto del «Grupo Operativo Resinlab», cuyos fines son impulsar nuevos modelos de profesionalización que aumenten la eficiencia y rentabilidad del oficio del resinero así como desarrollar nuevas metodologías de extracción que aseguren la sostenibilidad del aprovechamiento. Para ello, cuenta con parcelas de experimentación en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura.

Teoría y práctica de la resina

Este grupo, en colaboración con la Asociación de Resineros de Cuenca, es el que ha logrado que el IES «Pedro Mercedes» pueda enseñar este ciclo formativo sobre la resina que constará de dos cursos académicos con contenido teórico en el aula y práctico en el monte. Comenzará en el tercer trimestre de 2023 y enseñará materias como seleccionado y marcado de árboles a resinar o recogida, medición y desembosque de la miera, que es el aceite que se obtiene del líquido resinoso del pino.

La parte práctica se realizará con un grupo de resineros en activo que se han mostrado dispuestos a colaborar para enseñar su oficio a las nuevas generaciones. «Es un ciclo formativo cuyo objetivo es profesionalizar aún más el sector y que ofrece a los alumnos la posibilidad de incorporarse laboralmente al término del curso 2023/2024», indica Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Oficio con historia

La «resinación» es un oficio tradicional que se ha transmitido de padres a hijos y que en el siglo XVIII vivió su mejor época siendo España y Portugal las principales productoras. La resina servía para extraer aguarrás y colofonia, que se utilizaba para fabricar barnices oleosos, fijador de pinturas y como adhesivo. También de la resina se obtenían jabones, cosméticos, disolventes, tintes de impresión, artículos de perfumería y pólvora sin humo, con más potencia de disparo y menos peligrosa que la pólvora de humo. Asimismo, el aceite de resina resultó fundamental para el alumbrado a través de quinqués antes de la llegada de la electricidad.

Pero el declive de este oficio llegó en el siglo XX cuando se suprimieron los aranceles de importación. Ahora se pretende recuperarlo a través de un ciclo formativo que enseñará todo lo que un futuro resinero necesita saber. «El aprovechamiento resinero es perfectamente compatible con otros tipos de aprovechamientos en el monte como el maderero, el micológico o el cinegético y, además, la resina puede competir con los derivados del petróleo», cuenta Iván Fraile, resinero desde hace más de diez años, que tiene a su cargo una finca en Cuenca que dejó de resinarse en los años 60 del siglo pasado. Todo un ejemplo de relevo generacional para un oficio que busca su resurgimiento.