¿Qué opinan ellas de la jornada de ayer?

Distintos testimonios de mujeres valoran la experiencia vivida con la huelga del 8 de marzo para reivindicar la igualdad de derechos.

Cecilia Guerra / trabajadora municipal en Telde.

«No es una huelga de mujeres blancas, es de todo el planeta, muchas invisibilizadas»

Es trabajadora de Servicios Sociales y sabe de buena tinta que la mujer carga con el peaje de la pobreza. «El índice en Canarias es alarmante, y es una pobreza feminizada, somos las mujeres las que estamos cargando con las consecuencias de la reforma laboral». Señala así a las kelys. Pero también recalca que «esta no es una huelga solo de mujeres blancas, es una huelga de todas las mujeres del mundo, muchas invisibilizadas, víctimas de guerra en Siria, Palestina o el Sáhara, violadas a diario, asesinadas...». Y termina lanzando un envite a los periódicos: «Es importante que los puteros y los medios que comercializan con el cuerpo de la mujer digan también basta ya».

Vanessa Fonzatti / Empleada en Arguineguín

«No hice la huelga por que no estaba totalmente al corriente de su realización»

Italiana y empleada en un local de estética situado en la calle principal de Arguineguín, esta mujer no fue a la huelga ayer porque asegura que no estaba totalmente al corriente sobre su realización. «Conocía la convocatoria de la huelga, pero no me han dicho nada, ni sabía exactamente qué hacer», comenta, aunque si hubiese contado con toda la información lo mismo se habría sumado a la misma, asegura. No obstante expresa que tiene dudas con respecto a la efectividad de la medida. «Hacemos la huelga y después qué» se pregunta, para añadir que para conseguir los objetivos «sería necesario que si no la totalidad sí un 80% se sume; ahí si se verán los resultados».

Elena Hormiga / Empleada en Arrecife

«No hago huelga porque no me puedo permitir dejar de cobrar un solo día»

Lleva esta mujer cerca de tres lustros como empleada de una empresa dedicada a la limpieza en Lanzarote, con un sueldo ajustado que, además, cobra habitualmente con notable tardanza. De ejemplo sirva decir que deberá esperar hasta la semana próxima para recibir la nómina de febrero. Ayer trabajó, pese a que sopesó secundar la huelga de la población laboral femenina. «Hubiera querido hacer el paro, pero no fui al final a la huelga porque no me puedo permitir dejar de cobrar un solo día», lamentó Elena Hormiga justo después de haber completado el servicio habitual de uno de sus puntos de trabajo en Arrecife y ya camino de su siguiente parada laboral cotidiana.

Sheila Acuña / Educadora social en Arrecife

«Paro por los derechos de las mujeres, por lograr que haya igualdad real»

Apenas lleva ocho meses formando parte del mercado laboral, ejerciendo como educadora social en programas coordinados por el colectivo Mararía, con base principal en Arrecife. Ayer hizo huelga, como todas sus compañeras, con quienes compartió presencia en las movilizaciones en defensa de los derechos femeninos que tuvieron lugar en la capital lanzaroteña. Vestida con elementos vinculados al 8-M, Sheila Acuña fue tajante al señalar que secundaba convencida la huelga, para así defender «los derechos de las mujeres, por lograr que haya igualdad real»; considerando que «todavía queda mucho, muchísimo por hacer, porque la igualdad ahora aún es surrealista».

Paula Domínguez/ Estudiante, Fuerteventura

«Yo no soy ni machista ni feminista, creo en la igualdad para todos»

La joven estudiante, vestida de negro y con un lazo violeta en el pecho a conjunto con su madre y amigas, apoyó la huelga ayer asistiendo a la calle peatonal de Primero de Mayo, frente a la iglesia de Puerto del Rosario. Paula Domínguez defiende que es «importante fomentar el movimiento y, sobre todo, en educación, ya que hay una desinformación, y al fin y al cabo, la igualdad no va a salir de la nada, hay que educar tanto a hombres como mujeres. Yo no soy ni machista, ni feminista, yo creo en la igualdad. Se habla de la violencia machista, pero ésta solo es el punto del iceberg, hay que explicar muchos más conceptos dentro del campo del feminismo».

Toñi Cruz / Trabajadora autónoma de churrería

«Las cosas no se consiguen parando, sino trabajando más para poder comer»

«No voy a la huelga porque tengo que mantener mi casa», es el motivo porque en el día de ayer Toñi Cruz, propietaria de la churrería Pepetoon, en Puerto del Rosario, no asistió a la manifestación. Es autónoma y abrió su negocio como cada mañana a las 8.00 horas. Piensa que «para conseguir las cosas no hace falta paralizar el mundo ni creo que el mundo se vaya a paralizar por ello. Las metas no se consiguen haciendo huelga sino todo lo contrario, trabajando más, así se consigue mucho más». Dice trabajar junto a muchas mujeres autónomas que abren sus negocios porque «si no lo hacemos, tampoco comemos, y más si hay cruceristas ese día por la zona».