Edificio de la zona de Puerta Blanca donde ocurrió el suceso. / SALVADOR SALAS

Una mujer cae desde una tercera planta en Málaga: «Ha intentado matarme»

La Policía Nacional ha detenido al hombre con el que se citó por, presuntamente, amenazarla con un punzón y provocar que se precipitara desde el balcón

JUAN CANO y FERNANDO TORRES

El vecindario escuchó un golpe seco. «Pensé que mi vecino, que es un señor mayor, se había caído al suelo. Fui corriendo a su casa a ver si le había pasado algo, pero estaba bien. No sabíamos qué había sucedido», comenta un residente del edificio, el número 10 de la calle Viña del Mar, en la barriada de Puerta Blanca. Una voz que no llegaba a ser un grito los sacó de la incertidumbre. «Auxilio, ayuda».

En la terraza del primer piso yacía, malherida, una persona transexual de 63 años. Había caído desde el balcón de la tercera planta, que está a unos 10 metros de altura. Tenía heridas por todo el cuerpo, una fractura abierta en un brazo y sangraba por la nariz. Los vecinos intentaron calmarla anunciándole que iban a avisar a los sanitarios para que vinieran a asistirla. «Por favor, llamen también a la policía. Ha intentado matarme».

La primera llamada a los servicios de emergencias quedó registrada a las 19.45 horas. Varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron al lugar para atender a la víctima e investigar lo ocurrido. Los agentes empezaron a hablar con ella, que se identificó como una mujer, aunque en su documentación reza un nombre masculino.

Dado que aún estaba consciente, los policías decidieron grabar su testimonio mientras la asistían los sanitarios para tener una idea de lo sucedido. Ella les contó que se había citado con un hombre -el vecino del tercero- y que, tras un desencuentro, supuestamente la había intentado agredir con un punzón, por lo que huyó hasta el balcón.

La investigación se centra ahora en determinar cómo se produjo la caída. Según las primeras pesquisas, el hombre la habría perseguido por el piso con el arma blanca hasta llegar al balcón. A partir de ahí hay dos hipótesis que los agentes tratan de aclarar: la víctima habría caído al vacío intentando huir del agresor o bien habría sido arrojada por éste.

Tras entrevistarse con ella, los policías acudieron a la vivienda donde habían sucedido los hechos para detener al presunto agresor. El hombre, de 43 años, se negó a abrir la puerta, por lo que, según testigos, los agentes tuvieron que acceder a su domicilio desde el balcón de un vecino. Entraron provistos de escudos, lo redujeron y le leyeron los derechos, inicialmente, por un presunto delito de lesiones graves.

Los sanitarios que se desplazaron al lugar trasladaron a la víctima a un centro hospitalario de la capital para atenderla de las heridas que presentaba, pero también tuvieron que administrar tranquilizantes al supuesto agresor ante el estado de agitación y agresividad que mostraba para conducirlo a los calabozos de la Comisaría Provincial.