Pedro Sánchez conoce de primera mano la situación de La Palma / RC

Más de 400 militares y guardias civiles desplegados para «controlar» el volcán

La UME atacará los incendios que provocan la erupción y el avance de la lava, mientras que los agentes reforzarán los dos kilómetros marcados de zona de seguridad

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Más de 400 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil ya se encuentran en la isla de La Palma dentro del dispositivo especial que dirigen las autoridades canarias con motivo de la erupción registrada este domingo en la zona de Cabeza de Vaca, en el municipio de El Paso.

Entre la media tarde ayer y esta mañana han llegado por vía marítima y aérea, tanto desde las islas de Gran Canaria y Tenerife como desde Sevilla, el refuerzo humano y material para «controlar» la evolución del volcán y el avance de la lava. Además de reforzar el perímetro de seguridad de dos kilómetros respecto a la zona cero, actuar ante cualquier incendio y desalojar las fincas que se verán afectadas por el magma en su camino hacia el mar.

La UME, a petición del Gobierno de Canarias, se activó el domingo por la tarde. Los 184 efectivos desplegados proceden de la Base de Gando, en Gran Canaria, de Los Rodeos (Tenerife) y del acuartelamiento de Morón, en Sevilla. Según fuentes militares, su cometido inicial será controlar los incendios y la expulsión de gases por parte de las ocho bocas eruptivas abiertas en la zona del volcán.

Para otros cometidos de asistencia a la población afectada, la unidad se pone en manos de los servicios de Emergencia autonómicos. La base operativa de la UME estará ubicada en las instalaciones de la Unidad de Apoyo a la Proyección (UAPRO) El Fuerte, situada en Santa Cruz de La Palma y perteneciente al Ejército del Tierra. Su cometido desde 2014, precisamente, es permanecer dispuesta y preparada para proporcionar el apoyo necesario ante cualquier tipo de emergencia que surja en la isla, como ya ocurriera con el último gran incendio forestal, que requirió la activación de la UME.

200 guardias civiles

En el caso de la Guardia Civil, el Ministerio del Interior aporta a los servicios de emergencia canarios más de 200 efectivos de seguridad ciudadana, patrullas de Tráfico, una patrullera del Servicio Marítimo, el Grupo Cinológico, la Policía Judicial, la unidad de rescate e intervención de montaña (GREIM) y las unidades de vuelo de helicópteros de zona (UHEL).

Del mismo modo, durante este domingo, se han desplazado hasta La Palma efectivos del Consorcio de Bomberos: seis profesionales y seis voluntarios, junto a sus respectivos mandos, que han viajado con una bomba urbana pesada, un vehículo nodriza y tres vehículos ligeros.

Asimismo, según informa el 112 Canarias, se unirá al operativo personal de Medio Ambiente de los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, y de Bomberos de Gran Canaria -antes lo hicieron los de Tenerife-, además de la Policía Canaria. «Hay suficientes efectivos para hacer frente a cualquier contingencia», afirmó ayer el presidente Pedro Sánchez para trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.

«Esto es una catástrofe que deteriora la convivencia en La Palma»

La erupción volcánica que está activa en La Palma desde este domingo y ha obligado a evacuar a más de 5.000 personas supone «una verdadera catástrofe», dado el «deterioro de la convivencia» que generará en la isla por la interrupción de su vida normal, advierte Cruz Roja.

Así lo ha resaltado el presidente de la organización humanitaria en Canarias, Antonio Rico, quien, además de congratularse de que este fenómeno geológico no haya causado pérdidas humanas hasta el momento, ha subrayado que sí ha interrumpido la vida normal de la isla, lo que ya ha causado unas secuelas «psicológicas y emocionales».

Rico se ha referido a la «impotencia, tristeza, incertidumbre, pena, congoja y apatía» que pueden sentir los palmeros y residentes en la llamada Isla Bonita al verse obligados a «dejar muchas cosas atrás: su historia y, en definitiva, su vida», dada la posibilidad cierta de que queden sepultadas por la lava y desaparezcan para siempre.

Ante estas secuelas emocionales, el presidente de Cruz Roja en Canarias ha considerado que la organización, y profesionales especializados, tendrán que brindar apoyo psicológico a muchas personas en La Palma, isla donde ya facilita comida y cobijo a los desplazados por esta erupción.