Canaragua defiende planes ecológicos sostenibles

05/06/2020

La naturaleza tiene un mensaje para nosotros y cada vez es más urgente que le prestemos atención: la salud de las personas depende de la salud del planeta.

La actividad humana ha reducido en un 30% la riqueza de hábitats terrestres y marinos, que es la causa principal de la pérdida de biodiversidad, y el calentamiento global está agravando esta situación. La vida depende de que sepamos sumar fuerzas y cuidar de nuestro entorno, como hacen en todo el mundo miles de microorganismos colaborativos que participan en una simbiosis perfecta en la que todos ganan.

Proteger la biodiversidad es una necesidad para preservar la salud del planeta y, por tanto, la de los seres humanos y la del resto de especies que lo habitamos. El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, día 5 de junio, hace un llamamiento para que seamos conscientes de la correlación entre cambio climático, biodiversidad y salud. La actual pandemia y los episodios climáticos extremos que hemos vivido recientemente, son claros ejemplos de que es el momento de actuar.

Los ecosistemas sanos, en los que hay una gran diversidad, favorecen un equilibrio entre las especies, evitando el predominio de una de ellas y dificultando la propagación de agentes patógenos como los virus. Alrededor de un millón de especies animales y vegetales, de las ocho millones que existen en el planeta, pueden desaparecer en los próximos diez años, según Naciones Unidas (ONU). España es el país de Europa con mayor porcentaje de especies amenazadas.

Canarias es un lugar de interés especial a nivel mundial por su riqueza y diversidad biológicas Las especiales características de los territorios insulares, en particular de las islas oceánicas como Canarias, han permitido el desarrollo de una riqueza ecosistémica y biológica excepcional. Son muchas las islas que se encuentran reflejadas en los atlas mundiales por sus altos niveles de diversidad biológica.

El reconocimiento de la importancia del capital natural de las islas se plasmó de forma clara en la Agenda de Rio, aprobada en la Cumbre Mundial del Desarrollo Sostenible de 1992, según la cual, las islas constituyen un caso particular en materia de desarrollo sostenible y conservación, al albergar una alta proporción de la diversidad biológica del planeta y múltiples manifestaciones culturales íntimamente relacionadas. Esta diversidad ecológica y biológica se extiende también a los ecosistemas marinos, haciendo de estos lugares y de su entorno auténticos santuarios de vida marina oceánica.

Salida ecológica de la crisis sanitaria

El agua, elemento esencial e indispensable para la vida, es fundamental en este propósito. Canaragua, junto a sus participadas Teidagua, Aguas de Telde y Aguas de Antigua, se ha sumado al proyecto impulsado por su accionista de referencia SUEZ que ha firmado –junto con más de 150 grupos empresariales– una declaración conjunta dirigida a gobiernos y líderes políticos de todo el mundo solicitando que la reconstrucción económica para superar la actual crisis se lleve a cabo en base a planes ecológicos sostenibles. Relanzar una economía cero en carbono y limitar el calentamiento global del planeta en un máximo de 1,5ºC en el año 2030 forman parte de un plan para garantizar la transición de una economía gris a una economía verde.

El compromiso de Canaragua y de Suez España con la biodiversidad queda patente en 2019 en un zoom, el Informe de Desarrollo Sostenible (IDS) correspondiente a 2019, dónde se encuentran agregados todos los datos de Canaragua, Teidagua, Aguas de Telde y Aguas de Antigua. Durante el año pasado el Grupo realizó 60 diagnósticos de biodiversidad, 45 de ellos en instalaciones ubicadas en espacios protegidos. Además, se establecieron 17 planes de acción en plantas de tratamiento de agua (11 de ellas en zonas protegidas). Canaragua ya ha desarrollado un primer diagnóstico y plan de acción en una de sus instalaciones de depuración ubicada en Lugar de Importancia Comunitaria y tiene planificados cinco nuevos diagnósticos en 2020.

Tras el gran incendio forestal de Gran Canaria, Canaragua colocó recipientes de barro llenos de agua a fin de evitar la muerte por deshidratación o el desplazamiento a otros lugares de las aves, dada la pérdida o deterioro de los puntos habituales de agua que éstas utilizan a modo de bebedero. Tratamos de favorecer a las distintas especies de aves y mejorar la biodiversidad del entorno.

Infraestrucgturas y ciudades más verdes

Canaragua y Suez han transformado las instalaciones del ciclo del agua en infraestructuras verdes para que sirvan de apoyo al ecosistema en el que están ubicadas y favorezcan los servicios que nos ofrece la naturaleza. La eliminación del uso de fitosanitarios (actualmente el 58,6% de sus instalaciones ya están libres de estos productos químicos) y el control de especies exóticas invasoras forman parte también de su plan de acción.

Para el control de especies foráneas que colonizan los ecosistemas, los esfuerzos se han centrado en la flora exótica invasora en sus instalaciones. Se ha desarrollado el programa BiObserva STOP-invasoras que ofrece, a través de una metodología y herramientas propias (una plataforma web y una app móvil), la información necesaria para capacitar al personal de la instalación sobre cómo identificar especies, reportar observaciones y ejecutar planes de control.

Los empleados también están implicados y colaboran en el seguimiento de aves que viven junto a las plantas de tratamiento. El programa BiObserva Voluntariado, implantado en 95 instalaciones, tres en Canarias, cuenta con la participación voluntaria de más de 270 trabajadores. Los avistamientos de avifauna en los centros de trabajo son registrados en una aplicación móvil y en plataformas web de acceso público. Las cerca de 60.000 observaciones realizadas han sido utilizadas internamente por el grupo para realizar planes de acción específicos y al mismo tiempo puestas a disposición de los científicos en la plataforma mundial de información de biodiversidad (GBIF), patrocinada por el Ministerio de Ciencia e Innovación y gestionado a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). SUEZ en España es la entidad privada que más registros aporta.

De la misma manera, Canaragua y sus participadas impulsan soluciones basadas en la naturaleza. Por un lado, la naturalización de las ciudades, con más áreas verdes en los centros urbanos para mejorar sus condiciones y hacer las urbes más resilientes al cambio climático. Seguimos el ejemplo de Suez con el parque de La Marjal en la ciudad de Alicante, que constituye una infraestructura verde urbana de referencia en España. Capaz de recoger 45 millones de litros de aguas pluviales, cumple también una función social, al ser un espacio municipal para usos de la ciudadanía, y ambiental, como pulmón verde que actúa además como refugio de especies de vegetación y avifauna de la zona. Por otro lado, Canaragua está decidida a impulsar soluciones en espacios naturales vulnerables de alto interés ecológico para mejorar su biodiversidad, tal y como ha hecho Suez en el caso de los humedales del Delta del Ebro, depuradoras naturales del agua procedente del cultivo del arroz.

Preservar la biodiversidad y luchar contra el cambio climático son objetivos necesarios para garantizar un futuro mejor.