«Mataría por estar en la calle, como fotógrafo es un momento irrepetible»

05/04/2020

El confinamiento se lleva con entereza pero también con mucho tiempo para reflexionar sobre qué se ha hecho hasta la fecha en la gestión de la crisis sanitaria. Esta es la valoración del fotógrafo Nacho González Oramas.

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Las fotografías de Nacho González Oramas son uno de los mejores testimonios de nuestro tiempo. Por eso este confinamiento le hace sentir especialmente impotente. «Mataría por estar en la calle ahora mismo. Como fotógrafo nos encontramos paisajísticamente ante un momento irrepetible. Me imagino, por ejemplo, en las dunas de Maspalomas. Totalmente desiertas como probablemente no las volvamos a ver jamas», admite desde su casa en Las Palmas de Gran Canaria. Artista inquieto, González Oramas aprovecha para seguir investigando en las posibilidades técnicas. «Ahora hago time lapse desde casa. 24 horas de la ciudad, pero encima los días están un poco grises y no está quedando muy bonito», refiere.

El fotógrafo grancanario intenta ajustarse lo máximo posible a las exigencias del confinamiento preventivo. «Me quiero ajustar lo máximo a la legalidad. Pero hay cosas en las que no tengo muy claro dónde están los límites. Mis padres son mayores. Mi padre 96 y mi madre cumplió el domingo 92 –aprovechamos para celebrarlo por Face Time con la familia que está fuera– y tengo que salir de casa para ayudarles», relata admitiendo que esa es una de las partes más complejas de estos días. «Yo extraño mucho poder darnos cariño bien. Soy el abrazador oficial de la familia, en broma siempre digo que soy un abrazafarolas, y se hace complicado».

González Oramas es, además, padre de dos hijos. Rubén y Nora de 9 y 12 años. «Ellos hacen lo que pueden. Se entretienen con puzzles, intentamos que no estén muy pegados a las tabletas. Pero todavía no son capaces de comprender muy bien lo que supone esta situación, de entender la gravedad del asunto».

El artista grancanario tampoco tiene muy claro cuál es la mejor forma de depurar responsabilidades en esta situación. «Estoy seguro de que las autoridades han hecho muchas cosas mal. De eso no me queda ninguna duda, pero tampoco las tengo para decir que esta es una situación muy complicada en la que es muy difícil saber qué hacer. Lo que sí que tengo claro es que estamos ante un fin de ciclo y que van a cambiar muchas cosas a partir de este momento, porque la situación lo va a exigir», manifiesta.