La vuelta a España con Pipper llega a las islas

17/12/2018

Pipper ya se ha convertido en el primer perro turista e influencer del mundo que está dando la vuelta a España con el objetivo de encontrar y promover los destinos dogfriendly del país, es decir, lugares en los que poder comer y hospedarse en compañía de estas mascotas. Este Parson Russell Terrier de dos años ha visitado de momento veinticinco de los cincuenta lugares más icónicos del territorio nacional que se encuentran dentro de la ruta planeada junto a su dueño, el periodista Pablo Muñoz Gabilondo. Ambos han llegado esta semana a Gran Canaria.

Diez millones de españoles conviven con sus perros, y, según una encuesta realizada el pasado verano, un tercio de ellos decide su destino de vacaciones si admiten animales. Unos datos que se suman al mercado de más de veinte millones de turistas europeos que no viajan por no dejar atrás a sus amigos de cuatro patas y, sin embargo, en nuestro país son escasos los hoteles en los que son bienvenidos.

De esta situación nace La vuelta al mundo de Pipper, una iniciativa que comenzó el periodista donostiarra afincado en Madrid Pablo Muñoz Gabilondo primero, para dar a conocer los lugares de ocio a los que acudir con tu mascota y, después, para «hacer algo diferente» en el sector. «Nunca había tenido perro, y de repente me vi en situaciones que me impedían hacer vida con él, así que pensé qué podía hacer para concienciar a la sociedad».

Con tan solo dos años, el viajero Pipper tiene muchas historias que contar y se ha convertido en todo un fenómeno en redes sociales, donde acumula más de 40.000 seguidores gracias a sus fotos y vídeos. Comenzaron en Salamanca a finales de mayo y ya han estado en Galicia, Asturias, Barcelona, Navarra y ahora, Canarias, entre otros lugares. La idea, cuenta Muñoz Gabilondo en una entrevista, es hacer coincidir la visita con los mejores momentos de cada lugar. «Hasta ahora hemos recorrido prácticamente toda la parte norte, nos queda el sur», explica.

Cargando reproductor ...

Mascota y dueño van descubriendo por el camino qué busca este tándem cuando viaja –especificaciones a la hora de tomar un transporte, variedad de escenarios–, qué reclamos turísticos permiten la entrada de animales, o qué detalles son de agradecer, como cuencos de agua para refrescarse o alguna chuchería. En general, reconoce Muñoz, en España hace falta un cambio cultural, y en el caso de Las Palmas de Gran Canaria se hace aún más evidente: «En lo que llevamos recorrido, Las Canteras es el primer lugar que hemos encontrado que estando en pleno centro turístico no deja pasear con perros», señala.

Falta regulación

Las aventuras de Pipper, que también pueden seguirse en www.pipperontour.com, vienen a hacer evidente tan solo uno de los síntomas que ocasiona la falta de regulación, y que también afecta a las islas. De hecho, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tramitaba a finales de noviembre una nueva Ordenanza Municipal que venían reclamando los vecinos, aunque no termina de dar respuesta a ciertas demandas.

«Es más fácil prohibir, que hacer un esfuerzo por integrar, pero el mensaje que lanzas es negativo: turistas con mascotas no son bienvenidos», asegura el periodista, explicando que el cambio de mentalidad no deja de ser un inventivo para la economía. «El turismo se mueve por nichos, y este es uno que está creciendo, no es un capricho». Así, considera que la solución no es desplazar el problema «hacia otra calle», sino actuar sobre él con castigos ejemplares.

En Málaga, por ejemplo, han obligado desde principios de este año a registrar a los animales no solo con microchip sino con una muestra de heces, de manera que si el Ayuntamiento encuentra restos en la calle te llega la multa a casa. Una forma de penalizar a la gente incívica, no a la totalidad de la población.

Además, gracias a esta iniciativa, algunos lugares han repensado su oferta para apostar por la integración, como uno de los barcos que recorre el embalse de Riaño, ahora dogfriendly, o el monumento San Pedro Cultural, en Palencia, que ofrece una de sus visitas guiadas para turistas con mascotas.

Otro caso reseñable es el de Gijón, que ha lanzado una campaña dogfriendly en la ciudad con la creación, entre otras medidas, de un sello para los establecimientos que voluntariamente quieran admitir animales. «Esa marca oficial significa que un organismo público da a los propietarios seguridad jurídica y elimina una barrera para los clientes, que al verla se deciden a entrar. Todo fluye mucho más», se reafirma Muñoz Gabilondo.

Así, la propuesta de Pipper trata de dar un paso más dando visibilidad a los aciertos y problemas del sector turístico, y cuenta con cinco patrocinadores que les permite recorrer los cincuenta puntos de todas las Comunidades Autónomas: La junta de Castilla y León (que ha nombrado a Pipper embajador turístico), Renfe, Bayer, Dingo Natura y Trixie. A ellos se les ha unido a posteriori Bankia, que ya trabaja en la adaptación de sus más de 2.000 oficinas en el territorio nacional para dar la bienvenida a las mascotas.