El listín telefónico pasa página

Este lunes se distribuyó por última vez la edición en papel de las Páginas Amarillas

Antonio Paniagua
ANTONIO PANIAGUA Madrid

Los listines telefónicos en que se anunciaban empresas y comercios se despiden de ustedes. Es un adiós a medias, porque este lunes se dejaron de distribuir las versiones editoriales en papel biblia de las Páginas Amarillas, aunque siguen funcionando en internet a pleno rendimiento. El motivo de esta deserción se puede imaginar fácilmente: los buscadores digitales son más rápidos y eficientes que un mamotreto ingobernable. La misma suerte corren las Páginas Blancas, ese grueso volumen donde se consignaban los teléfonos de particulares.

Beedigital, la empresa que editaba el listín telefónico, ya había anunciado su acta de defunción. Este lunes circulaba la última edición en papel, ocasión idónea para que coleccionistas y nostálgicos se hicieran con un ejemplar. Los directorios, que acumulan más de medio siglo de historia patria, sufren el mismo destino que diccionarios y enciclopedias. Internet, ese río caudaloso por donde fluye la información de modo rápido y accesible, las ha hecho inservibles. Las Páginas Amarillas, uno de esos libros que nunca se leen, sino que en el mejor de los casos se ojea, han sucumbido a la digitalización rampante. Ahora ya solo crían polvo.

Pese a la ola arrasadora de Google, aún había muchas pymes, especialmente las más tradicionales, que apostaban por que su nombre continuara figurando en guías de papel. Sin embargo, poco a poco se han ido convenciendo de que la revolución digital es imparable y de que, o se unían al carro, o corrían el riesgo de desaparecer. Ya no basta con contratar un anuncio en una página. Ni siquiera con tener una web actualizada. O se domina la mercadotecnia digital y el manejo de las redes sociales o el mercado condena al destierro a quien opte por lo analógico. Aun así, estos últimos años han ido apareciendo versiones más breves y delgadas.

Gracias a Beedigital, Páginas Amarillas ha pasado de ser un mero directorio a una agencia que o frece herramientas de digitalización a empresas, con servicios como la creación de webs, la gestión de redes sociales o el desarrollo de campañas de publicidad en plataformas como Facebook o Google, entre otras.

Allá por 1883, a los pocos años de la invención del teléfono por Graham Bell, nacieron las primeras guías telefónicas en EE UU. Una imprenta de Wyoming las editó en papel amarillo porque no disponía de blanco. Con las Páginas Amarillas ocurre lo mismo que con los diarios económicos en papel salmón, que el color da una identidad al producto.

España llegó tarde a la moda, pero cuando la adoptó aprovechó la ocasión para exportar la idea. Telefónica lanzó el negocio de los listines en 1967 a través de la sociedad Cetesa, y llegó a explotar las guías de Brasil, Chile, Perú y Argentina. Hasta la fecha, se había publicado más de 2.750 veces. En tiempos de hegemonía del papel las Páginas Amarillas llegaron a sumar, en alguna de sus ediciones, hasta 300.000 comercios, y en 2017 alcanzaron su tirada récord, con 16 millones de ejemplares. Beedigital sostiene que la versión web sigue siendo el directorio de empresas más consultado de España.