La lucha contra la desigualdad no tiene hueco en el terreno laboral

07/01/2019

Casi una treintena de estudiantes, entre ellos ocho alumnos varones, cursan en el IES Lila el ciclo superior en Promoción de la Igualdad, una profesión «con muchas salidas» laborales que, sin embargo, noestá teniendo eco en las contrataciones porque las empresas no reservan partidas para ese puesto.

El IES Lila, en Jinámar, fue pionero en la provincia de Las Palmas en impartir el ciclo superior Técnico o Técnica en Promoción de Igualdad de Género que comenzó en 2015 con una matriculación mayoritariamente femenina. Pero poco a poco se han ido incorporando alumnos. De hecho, este año en el segundo curso hay ocho jóvenes. «Es la primera vez que tenemos tantos varones en la formación», asegura la profesora Lorena Alemán.

En torno a 27 personas se matriculan anualmente en este ciclo que, sin embargo, no está logrando la acogida empresarial.

«El ciclo tiene múltiples salidas profesionales. Como técnicos y técnicas en Promoción de la Igualdad se pueden incorporar realmente a todas las empresas, las fundaciones, a todas las organizaciones porque su tarea abarca desde vigilar la documentación a ver qué relación tienen con los propios clientes y clientas de ese lugar; si se cumplen las políticas de conciliación o revisar la propia publicidad que hacen. Es un auditor o auditora dentro de la empresa que certifica que se cumple con la Ley de Igualdad de Género». Pese a ello, lamenta Alemán, falta compromiso empresarial.

«El problema que estamos teniendo es que no hay un engranaje con el mercado laboral. Todo el mundo se llena la boca hablando de igualdad y la necesidad de favorecer la igualdad, pero luego tenemos a estos profesionales ya formados y no engranan con el mercado laboral. Esa es la realidad con la que nos estamos topando», lamenta Alemán.

Curiosamente, explica la profesora del ciclo, «cuando hacemos la formación en centros de trabajo, todas las empresas se quedan encantados. Pero luego no hay contratación porque no hay partidas previstas para un técnico o una técnica en Igualdad».

«Estamos convencidas de que la violencia física es la punta del iceberg porque las causas de la violencias contra las mujeres son realmente todas las desigualdades que hay debajo. Nosotros trabajamos esas desigualdades de raíz intentando eliminar el germen» y para ello, añade Alemán, hacen falta campañas de sensibilización. Se está entendiendo que la población masculina tiene que vincularse a todo lo que tiene que ver con la perspectiva de género. Esto no es una lucha entre hombres y mujeres, es una lucha por la igualdad que se aleja de esa concepción del feminismo como lucha contra el hombre», añade la profesora del IES Lila.

Gloria Fernández es una alumna de este ciclo superior al que llegó casi de casualidad. «Quería hacer algo social y me ofrecieron este curso, vi los módulos y me resultó interesante. Ahora más que nunca hay que luchar por la igualdad. Hay muchos conceptos que damos por sabido, y no son así. Yo misma me he dado cuenta cómo va cambiando tu conciencia y te das cuenta de que eras machista hasta hace dos días», asegura.

Steven Brito Gómez es uno de los ocho alumnos que estudian el segundo curso de este ciclo. «Al principio, la verdad, es que no entendía bien el ciclo y acabé aquí un poco de casualidad pero al mirar el contenido y las lecciones me dije que esto es algo muy importante, es un cambio social y me gustaría ser parte de este cambio y contribuir».

Steven Brito reconoce que aún el número de alumnos hombres es bajo. «No somos mucho, pero tampoco somos pocos comparados con las otras promociones. Estamos caminando hacia el sentido correcto. Todos somos bienvenidos, esto es una tarea en la que todos debemos contribuir, dentro de nuestras posibilidades, para que el mundo y la sociedad vayan a mejor», añade.