Un bombero ha resultado herido esta madrugada durante las labores de extinción del incendio de Bejís (Castellón). / EFE

Los incendios de Castellón y Alicante siguen sin control

Las llamas obligan al desalojo preventivo del municipio de Sacañet, y un bombero desplazado de Aragón resulta herido durante las labores de extinción en Bejís

COLPISA Madrid

Los incendios forestales están provocando importantes daños en la Comunidad Valenciana, en Bejís (Castellón) y en Vall d'Ebo (Alicante), donde a esta hora continúan activos y la situación se ha vuelto más virulenta con el paso de las horas. Las llamas han obligado al desalojo preventivo del municipio de Sacañet, y un bombero ha resultado herido durante las labores de extinción en Castellón. Mientras, en Alicante, las llamas siguen avanzando, aunque de forma más lenta, y han calcinado ya 11.500 hectáreas, aunque durante la noche no ha habido nuevos desalojos de viviendas.

Invencible e impulsado por un potente viento en dirección sur, el monstruo que devora las laderas del Alto Palancia (Castellón) se cierne sobre los ya vacíos Bejís, Sacañet, Torás y Teresa y sobre un Viver confinado. Tras quemar más de 3.000 hectáreas, según los satélites, y con un perímetro de más de 20 kilómetros, el fuego avanza sin control en un entorno tan idílico como perfecto para un incendio: los senderos de peñas como Escabia o Juliana hacen imposible el acceso de los camiones de bomberos, por lo que casi la única forma de atacar el fuego es por el aire.

La situación más grave desde la pasada noche se registra en Bejís, donde al menos 25 personas resultaron heridas, tres de ellas graves, al huir de un tren que se encontró de bruces con el infierno del incendio forestal entre Masadas Blancas y Barracas, al norte de Caudiel, en el Alto Palancia. Ahora, la Policía Judicial se está encargando de investigar el incidente y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha indicado que se ha abierto un expediente para esclarecer las causas.

Los vientos endiablados que barrieron el norte de esta comarca de Castellón durante todo el martes terminaron por empujar el incendio hacia el este y es ahí donde un convoy que hacía el trayecto entre la estación del Norte de Valencia y la de Miraflores de Zaragoza se encontró con el fuego. Al parecer, varias personas entraron en pánico al encontrarse con las llamas, rompieron las ventanas para escapar de las llamas, pero cayeron directamente en el fuego.

A primera hora de esta mañana, nueve medios aéreos de la Generalitat se han incorporado a los trabajos de extinción de este incendio que comenzó el lunes, y se han solicitado más medios al Ministerio de Transición Ecológica y a otras comunidades autónomas.

11.500 hectáreas arrasadas

Entre el estupor y la desolación. Así es como los vecinos del interior de la Marina Alta y del Comtat están viviendo el avance del fuego que comenzó en la Vall d'Ebo (Alicante) el sábado a causa de un rayo y que ya afecta a un perímetro de 80 kilómetros. De momento, han ardido 11.500 hectáreas. Desde las 6:00 de la mañana los medios implicados para tratar de sofocar el incendio son los siguientes: 30 dotaciones de bomberos de la diputación de Alicante, 13 unidades de bomberos forestales de la Generalitat, 4 BRIFOS (bomberos Valencia). Desde las 7:20 de la mañana se incorporan medios aéreos: 10 por parte de la Generalitat, 5 del Ministerio, HLC de la Unidad MIlitar de Emergencias y medios de la Región de Murcia y Castilla La-Mancha.

Los vientos erráticos siguen complicando la extinción de este incendio que tiene varios focos activos y que los 26 medios aéreos que actuaron durante todo el martes no lograron atajar.Tanto los medios aéreos como los terrestres desplegados tienen que hacer frente a los llamados como pirocúmulos, generados por la combustión que están formados por agua y ceniza y generan una nube muy espesa que dificulta la visibilidad. A esto se suma la dificultad que provoca la orografía de este enclave. Uno de los puntos afectados es la conocida como Valle de Seta donde sus vecinos han vivido el inexorable avance de las llamas hasta sus casas.

Resto de España

A esta hora, diversos medios aéreos y terrestres se encuentran trabajando en la extinción de un incendio declarado la pasada tarde-noche en La Garganta (Cáceres). En concreto, según informan a Europa Press fuentes de la Junta de Extremadura, el incendio se declaró este pasado martes, día 16, sobre las 20,40 horas. El fuego «se complicó durante la noche por las rachas de viento», y en estos momentos se mantiene activo y siguen trabajando para su extinción varios medios aéreos y terrestres.

Por otro lado, los incendios de Laza (Ourense), con 2.100 hectáreas arrasadas, y el de Pantón (Lugo), de 25 hectáreas, son los únicos que quedan por extinguir en Galicia tras las lluvias registradas en las últimas horas. El de Lanza, que comenzó hace una semana en la parroquia de Camba, permanece controlado. Este incendio se juntó con el declarado en el municipio de Chandrexa de Queixa.

El otro fuego todavía sin extinguir es el de Pantón, parroquia de Frontón, iniciado el pasado martes, que se encuentra estabilizado, según la última actualización de la Consellería de Medio Rural en la mañana de este miércoles. Mientras, ha quedado extinguido en la noche del martes el incendio de Ribas de Sil (Lugo), parroquia de Torbeo, tras haber arrasado 47 hectáreas (27 de monte arbolado y 20 de monte raso).