El cardenal presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan José Omella. / efe/Vídeo: E. P.

La Iglesia española descarta formar una comisión independiente para investigar los abusos

Es «más cercano y humano» que sea cada diócesis las que trate las denuncias, asegura el cardenal Omella tras reunirse con el Papa, que aprueba la estrategia del episcopado

DARIO MENOR Roma

La Iglesia española no tiene intención de crear una comisión independiente para investigar los abusos sexuales a menores cometidos por eclesiásticos, como han hecho otros países como Francia o Portugal, sino dejar que sean las propias diócesis las que, cada una por su cuenta, realicen las pesquisas sobre cada caso después de recibir las denuncias. «Nos parece más cercano y humano», explicó este viernes en Roma el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Junto al resto de obispos de las provincias eclesiásticas de Barcelona, Tarragona y Valencia, Omella participó en un encuentro con el papa Francisco en el Palacio Apostólico del Vaticano enmarcado en la visita 'ad limina' que realizó esta semana un segundo grupo de prelados españoles. La conversación con el Pontífice se prolongó durante alrededor de dos horas y media.

«Ante el tema de los abusos todos sentimos un gran dolor y un deseo de cercanía con las víctimas. Se ha establecido una comisión en cada diócesis para recoger las denuncias, acompañar a las personas que han sufrido esas heridas y evitar que en el futuro esto pueda volver a suceder», dijo el 'número uno' del episcopado español. A la Santa Sede «le parece bien que cada diócesis tenga su comisión», aseguró Omella, que llegó a esta conclusión tras los encuentros mantenidos estos últimos días en los distintos 'ministerios' del Vaticano, entre ellos la Congregación para la Doctrina de la Fe, el dicasterio de la Curia romana que se encarga de afrontar la lacra de los abusos. «De momento no se va a crear ninguna comisión independiente porque no nos parece necesario multiplicar» las instituciones que ya se encargan de tratar la cuestión, explicó Omella, añadiendo que si surgen «dificultades lo iremos viendo sobre la marcha». Aprovechó la comparecencia para hacer autocrítica al reconocer que en la Iglesia católica «a veces no hemos comunicado bien» al afrontar este problema. «Pero hemos abierto un camino para acercarnos a las víctimas. A veces uno no acierta, pero lo importante es mirar hacia el futuro».

Además de con el Papa, el grupo de prelados españoles mantuvo un encuentro con el cardenal Pietro Parolin, secretario de la Santa Sede. Fue precisamente en esa conversación cuando se afrontó con mayor detalle la relación entre el episcopado y el Gobierno de Pedro Sánchez, que según el presidente de la CEE es positiva. «Hay un permanente trabajo de diálogo y cooperación, aunque no siempre coincidimos en los temas», dijo Omella, que no cierra la puerta a un viaje del Papa a España durante este año, sin ofrecer más detalles sobre si finalmente podrá tener lugar la visita, motivada por la celebración del Xacobeo y del Año Ignaciano.