La ministra de Igualdad Irene Montero. / Afp | Vídeo: ATLAS

El Gobierno saca la prostitución de la ley del 'solo sí es sí' para salvarla

Nacionalistas y Ciudadanos solo se sumaron a la mayoría del Congreso que respaldó la norma cuando el PSOE aceptó llevar a otra ley la prohibición de los burdeles

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

La ley del 'solo sí es sí', la reforma legal que comenzó a gestarse hace seis años, cuando el país se echó a la calle indignado porque unos jueces dijeron que el salvaje ataque sexual de La Manada en los sanfermines de 2016 no fue una violación sino un abuso, estuvo este miércoles a punto de acabar en la papelera.

La razón, el empeño del PSOE por prohibir ya mismo, utilizando una enmienda a esta ley, la prostitución y los prostíbulos en España. Al final la sangre no llegó al río y la ley, que convertirá en agresión todo acto no consentido contra la libertad sexual, y que cuenta con el respaldo a su núcleo esencial de toda la izquierda, los nacionalistas y Ciudadanos, será aprobada en unos días por el pleno del Congreso con mayoría absoluta.

Pero el día comenzó con un terremoto parlamentario. Los nacionalistas, los habituales socios de legislatura del Gobierno, y Cs hace ya semanas que advirtieron al partido de Pedro Sánchez que no iban permitir que la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual se usase como recipiente para colar una reforma penal contra los dueños de burdeles. En el caso de ERC, JxCat, CUP y Cs, porque defienden el derecho a trabajar de las prostitutas que lo hacen de manera voluntaria, y en el de PNV y EH Bildu, porque piden un debate sosegado y no aceptan el asunto que se mata en ley ajena.

LA NUEVA LEY:

  • Consentimiento. Desaparece el abuso y todo acto no consentido será agresión sexual.

  • Violación. La agresión sexual con penetración es siempre violación, sin que haga falta violencia o intimidación.

  • Asistencia integral. Se ocupa de todas violencias contra las mujeres por el hecho de serlo. Extiende la atención de la violencia de género a las demás.

Por eso, hoy, tras reiterar el PSOE que seguía adelante con su enmienda prohibicionista y ver que podía salir adelante gracias a los votos del PP, hubo una rebelión de las minorías, a la tampoco fueron ajenos los socios de Unidos Podemos, que en el pulso político veían peligrar la norma que contra viento y marea han impulsado desde el Ministerio de Igualdad. Su temor estaba justificado. Los pequeños amenazaron con votar 'no' a toda la ley si se introducía la polémica enmienda.

Sobre la campana

Los socialistas solo dieron a su brazo a torcer unos minutos antes de las 16:00 horas, cuando comenzó en la Comisión de Igualdad del Congreso el debate que debía aprobar o rechazar el dictamen de la ley del 'solo sí es sí', el documento del proyecto gubernamental con las modificaciones introducidas por la Cámara Baja vía enmiendas. Si el PSOE no hubiese rectificado sobre la campana, la unión de los noes de la derecha con los de las minorías habría tumbado el dictamen, impidiendo que llegase al pleno para su aprobación y posterior envío al Senado.

Pero, para salvar la norma, los socialistas no solo tuvieron que retirar la enmienda prohibicionista sino que también tuvieron que sumarse a una enmienda transaccional de último minuto y sacar del dictamen de la ley del 'solo sí es sí' el paquete completo de prostitución que incluía el texto remitido por el Consejo de Ministros.

Incluía dos medidas para combatir con más eficacia la industria de la prostitución. La primera perseguía el proxenetismo más allá del limitado concepto actual, que solo ve delito si se usa la violencia o la coacción. Con la reforma ahora retirada, acabaría en la cárcel (entre 2 y 4 años) quien se lucrase con la prostitución de un tercero aprovechando una relación de dependencia o subordinación. El segundo cambio, el más trascendental, recuperaba el delito de tercería locativa. Suponía encarcelar de 1 a 3 años a los dueños de prostíbulos o a cualquier otro que para ganar dinero destine habitualmente un local a favorecer la explotación sexual y permitía el embargo de bienes y el cierre del burdel.

Registro a la carrera

Los socialistas retiraron su enmienda para salvar la ley, pero avanzaron que mañana mismo la presentarán como proposición de ley en el registro del Congreso, para su debate y aprobación urgente como ley independiente. Buscan la prohibición total de la prostitución. Será proxeneta y entrará en la cárcel cualquier persona que se lucre con la prostitución aunque la actividad sea voluntaria. Si no hay ni violencia ni coacción, se castigará de 1 a 3 años de cárcel. Si la intimidación está presente, tendrá la actual pena de 3 a 6 años de prisión. Por igual criterio, la tercería locativa sería el mero uso de un negocio o local para lucrarse con la prostitución. Habría delito sin que hiciese falta probar la explotación o sin importar si la mujer ejerce la prostitución de forma voluntaria. Se consideraría un tipo agravado de proxenetismo, penado con 2 a 4 años de prisión, más una alta multa y la clausura del local.

Ya sin los artículos relativos a la prostitución, la ley del 'solo sí es sí', que incluso podría aprobarse este verano si el Senado se da prisa, cambia todo el capítulo de delitos sexuales del Código Penal, ya que la existencia o no de consentimiento por parte de la víctima se convierte en el centro de la nueva regulación. Desaparece el abuso y todo acto no consentido será agresión sexual y toda agresión con penetración, violación. Ya no será preciso que medie violencia o intimidación para condenar por ambas categorías.

Pero no se limita solo a los delitos sexuales. Se ocupa de todos las violencias contra las mujeres por el hecho de serlo. Por ello extiende la asistencia y protección que ya existe para las víctimas de la violencia de género a todas las víctimas de las violencias machistas, además de crear el delito de acoso callejero o de blindar las indemnizaciones para madres víctimas de la violencia vicaria homicida de los padres de sus hijos.