El primer crecepelo ‘avalado’ por la ciencia

Un odorante sintético que emula el olor de la madera de sándalo, cerca de ser reconocido como producto capilar «efectivo».

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Un estudio científico publicado en ‘Nature Communications’ avala la eficacia de este ‘ambientador’ a la hora de estimular un receptor olfativo, el OR2AT4, que se encuentra en la piel y provoca el crecimiento de pelo en los folículos.

La ardua labor de este grupo de investigadores alemanes liderados por Ralf Paus, de la Universidad de Manchester, no es independiente del estudio clínico canario: los laboratorios italianos Giuliani Pharma, para los que Paus ejerce como consultor, fueron quienes encargaron a la Unidad de Ensayos Clínicos la citada investigación con pacientes reales.

Todo comenzó en 2017, cuando Mediteknia, una clínica capilar de Las Palmas de Gran Canaria publicaba el siguiente anuncio: «Buscamos mujeres con importante caída de cabello para estudio clínico de nuevo tratamiento». Este centro especializado había sido seleccionada para testar en voluntarias un producto ciertamente inusual, el Sandalore, un odorante sintético que emula el olor de la madera de sándalo y es empleado como base de ambientadores.

Según elconfidencial.com, y a cambio de 125 euros, las participantes debían aplicarse una loción en la cabeza antes de irse a dormir durante seis meses y acudir a visitas de control para comprobar la eficacia del prometedor compuesto, principal candidato para conformar el primer crecepelo avalado por la ciencia, ya que hasta el momento sólo existen fórmulas para amortiguar la caída, como el minoxidil, originalmente un compuesto vasodilatador.

En efecto, no sólo la nariz cuenta con receptores olfativos sino que éstos se encuentran distribuidos por toda nuestra anatomía. ¿Por qué? Pues porque tienen muchas funciones además de enviar señales sobre un olor determinado al cerebro. Hace cuatro años, otro grupo de científicos alemanes demostró en otro estudio que este mismo receptor OR2AT4 intervenía también en procesos de cicatrización, y era igualmente estimulado con el Sandalore.

Su remedio funciona tópicamente tanto como herramienta de prevención, para reducir la cantidad de pelo que se cae cada día, como para su uso después de un trasplante de pelo.

Solo sintético

Lo más curioso de este experimento es que los efectos para el pelo no suceden con la madera de sándalo natural, solo con el ambientador sintético de madera de sándalo. Si el compuesto sintético tiene un efecto sobre el cabello y la madera de sándalo natural no es porque solamente el primero afecta al receptor olfativo OR2AT4. Además, Paus señala otra ventaja: «Sandalore es el que habitualmente se usa en la industria cosmética y en perfumería, dado que la madera de sándalo es más cara y puede provocar alergias».

Así es como funciona

Cuando los receptores olfativos de la piel se ven estimulados por el olorcillo a madera de sándalo sintética, se produce un cambio en la proteína IGF-1 (en inglés, factor de crecimiento insulínico tipo 1), una hormona que suele activarse particularmente durante la pubertad y apagarse en la infancia y conforme avanza la vejez. ¿Ven un patrón ahí? Efectivamente, su función es crítica en los años en que aparece el vello facial, corporal y púbico.

La manipulación de esta hormona causa la prolongación de la fase de crecimiento capilar o fase anágena» al menos entre un 25% y un 30%, suficiente para generar efectos de crecimiento del cabello sustanciales y clínicamente relevantes.

Ahora tendrán que demostrarlo en un ensayo mayor y llevado a cabo con controles y parámetros mucho más fiables. «Habrá resultados en enero de 2019», advierte.