El fiscal al taxista agresor: «Su versión no se la cree nadie»

La credibilidad de la versión del acusado es cero. No le dio tiempo a defenderse de un posible ataque y menos a cubrirse con los brazos. Esa versión no se la cree nadie». De esta forma se refirió el fiscal Javier García Cabañas a Javier Benito L. M., uno de los dos taxistas que protagonizaron una riña en la parada del parque San Telmo en marzo de 2019 y que se hizo viral al difundirse un vídeo de la misma que grabó el propio Javier. El otro encausado, Miguel S. R. negó ante el juez los hechos y manifestó que recibió un cabezazo que le fracturó los huesos propios de la nariz y en ningún caso agredió a su compañero de profesión como este sostuvo en la vista oral.

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

En el juicio, celebrado en el Juzgado de lo Penal número 3 de Las Palmas de Gran Canaria, ambos taxistas se acusaron mutuamente de lesiones. Javier presentó un parte que evidenciaba raspuños en el cuello y en la tibia, aparte de una crisis de ansiedad, mientras que Miguel acreditó haber sufrido una fractura de los huesos propios de la nariz y una contractura cervical que le mantuvo casi dos meses de baja.

En el relato de los hechos, Miguel S. R. declaró que estaba trabajando en el taxi cuando se dirigió a la parada del parque San Telmo y, al llegar, aparcó en la zona trasera para realizar una llamada a un cliente. En ese instante, apareció Javier L. M. que «me tocó al cristal y empezó a insultarme y a gritarme cosas. Le respondí que estaba trabajando para darle de comer a mi hija y me gritó que me iba a dar cinco euros para que le comprara un bocadillo y así matara el hambre de la niña», declaró. En ese momento admitió que se bajó de su taxi y al acercarse al otro chófer «se quitó las gafas de sol y me dio un cabezazo que me partió la nariz. Con los nervios le grité yo también y él cogió y empezó a grabarme en vídeo mientras se ponía a decir mentiras y a reírse de mi».

A raíz del suceso, Miguel manifestó que perdió su trabajo y «sufrí un escarnio público enorme a publicarse el vídeo en todos lados. De lo mal que lo pasé sufrí hasta un amago de infarto y me tuvieron que hacer un cateterismo», relató.

Por su parte, Javier manifestó que fue él quien resultó agredido y la fractura de la nariz se la hizo Miguel «al darse con mis brazos cuando me protegí del cabezazo que me dio». También argumentó que «no sabía» de qué forma se había hecho daño en la tibia y negó haber nombrado a la hija de su compañero. Relató que el vídeo lo grabó «porque estaba siendo amenazado» y que sus risas no eran de burla «sino de nervios». Por último, comentó que difundió el vídeo para «que se viera lo que pasó» y no con ánimo de hacerlo público en las redes y medios de comunicación.

Lo que piden las partes.

El fiscal interesa para Javier una pena de un año y medio de prisión y el pago de 1.920 euros de indemnización; y una multa para Miguel. Mientras, Isidro Curbelo, defensa de Miguel pide para Javier un año, seis meses y quince días de prisión y el pago de 5.833 euros, además de la absolución de su cliente. Por último, Cruz María Rodríguez solicitó la absolución de Javier y la misma pena que pidió el fiscal para Miguel.