El alumnado de la ULPGC aplaude la eliminación del requisito del B1

El Consejo de Estudiantes afirma que es una reivindicación «de años» y que se acaba con las situaciones «injustas» de tener todo aprobado y no poder graduarse por no tener la certificación

Teresa Artiles
TERESA ARTILES

Contentos no, contentísimos. El Consejo de Estudiantes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) celebró ayer como un triunfo del alumnado la suspensión cautelar del requisito de tener acreditado un nivel B1 en idioma para poder obtener el título. «Fuimos nosotros quienes hablamos con la conferencia de decanos, que elevaron un escrito, el que menciona el Rectorado en la resolución», afirmó Soledad Griffone, presidenta del órgano estudiantil, quien recordó que la retirada del requisito de los idiomas es una reivindicación «de años» del alumnado.

El rector de la ULPGC, Rafael Robaina, firmó este jueves la resolución por la que se elimina de forma cautelar la exigencia de tener acreditado un nivel B1 en lengua extranjera para que los estudiantes se gradúen, argumentando que hay un «tapón» enorme de alumnos que con todo aprobado no pueden tener su titulación por no cumplir con ese requisito. Esta eliminación cautelar, que se aplica ya este curso, no afecta a los grados que tienen en su verifica –planes de estudio diseñados en consonancia con el Espacio Europeo de Educación Superior– esta exigencia en lengua extranjera.

sin dinero. Según la presidenta del Consejo de Estudiantes de la ULPGC, «mucha gente con todo aprobado no tiene su titulación porque o no tiene el dinero para pagar la acreditación o no se le da bien y no aprueba, y es injusto». Griffone niega que esto sea un paso atrás por la necesidad de dominar idiomas para acceder al mercado laboral: «Es cierto que saber lenguas extranjeras es importante, y los estudiantes lo sabemos, pero no puede ser que vengamos a estudiar la carrera que hemos elegido, lo aprobemos todo y por no tener el nivel certificado de idiomas no tengamos nuestro título». Según la representante estudiantil, hay casos de personas que tienen su trabajo fin de grado terminado desde hace dos años que por no cumplir el requisito de la lengua extranjera no se ha graduado. Y aunque aplaude la decisión del Rectorado cree que la suspensión cautelar tenía que haber llegado antes porque muchos alumnos y alumnas ya se han presentado a sus exámenes de certificación estos meses.

«Llevamos mucho tiempo desesperados con este tema», explica. Griffone afirma que la gran mayoría de los estudiantes de la ULPGC se verán beneficiados con la medida, aunque todavía está por concretar el número de titulaciones incluidas en esta suspensión cautelar.

La demanda de los representantes del alumnado del centro grancanario se intensificó tras la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia en la que declara la ilegalidad de obligar a los universitarios a acreditar un nivel B1 de un idioma extranjero para que puedan obtener su título si este requisito no está incluido en el plan de estudios.

Un estudiante del Historia de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) llevó el caso a los tribunales con la intención de que se le eximiese de la obligación de presentar el certificado de nivel B1 para poder graduarse. El tribunal superior gallego estimó su recurso de apelación contra una primera sentencia que avaló la decisión de la USC de archivar su solicitud.