Inicio del pasado curso con el alumnado de Ciencias del Deporte. / juan carlos alonso

Las universidades apuestan por la máxima presencialidad, pero arrancan con un modelo híbrido

La ULPGC obliga en los niveles 3 y 4 de alerta sanitaria a utilizar mascarillas FFP2, que se repartirán de forma gratuita en los centros

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO Las Palmas de Gran Canaria

Las universidades públicas canarias afrontan desde hoy el tercer curso bajo la influencia de la pandemia de covid-19 con un optimismo moderado. Tanto la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) como la Universidad de La Laguna (ULL) esperan lograr la «máxima presencialidad», aunque empiezan en muchos casos -depende de los centros- con un sistema híbrido, es decir, combinar el acudir a las aulas con la teleformación.

La ULPGC ya publicó el pasado 1 de septiembre la guía de actuación de este curso. En una orden firmada por el rector Lluís Serra Majem, se establecen los distintos protocolos que se seguirán atendiendo a los distintos niveles de alerta sanitaria en los que se encuentre la isla.

«La disposición es fruto de un trabajo de estudio y diálogo» en la comunidad universitaria, explica el rector. «Y está muy en consonancia con el decreto ley que acaba de publicar el Gobierno canario», aclara, «tanto en cuanto a los aforos como la propia filosofía. Nosotros vamos a intentar, en la medida de lo posible, la máxima presencialidad en el ámbito universitario. La universidad tiene que adelantarse un poco a los acontecimientos. Cuando hablamos de organismos atractores la universidad es uno de ellos. Hay que impulsar y sacar los miedos y el inmovilismo que existe en una parte pequeña de la sociedad sin poner en riesgo la salud de nadie», explica Serra.

Las facultades con más alumnado alternarán las clases en el aula y las virtuales La disposición de la ULPGC reduce a medio metro la distancia interpersonal en los niveles 1 y 2

El rector avanzo que, aunque Gran Canaria está en el nivel 3 de alerta sanitaria «desde el punto de visa epidemiológico sanitario estamos en la fase dos» y, «lo normal si todo va bien es que entremos ya en fase 2 y a finales de mes, en fase uno». En este nivel de alerta sanitaria, el más bajo, los aforos ya se pueden subir al 75%, recuerda Serra, por eso, añade, «de alguna forma la normalidad va a ser máxima, pero teniendo en cuenta el uso de la mascarilla en el entorno universitario». De hecho, la mascarilla será obligatoria en la ULPGC «tanto en espacios interiores como exteriores salvo en los espacios deportivos. E incluso en fase 3 y 4 va a ser obligatoria la mascarilla FFP2 que nosotros vamos a facilitar al alumnado y se va a distribuir en los propios centros y delegaciones de estudiantes». Así, además, lo recoge la disposición publicada por la ULPGC.

Para Serra la reactivación del deporte en la universidad será otra de las líneas que ayude a retomar la «normalidad» en los campus.

Tanto la ULPGC como la ULL, añadió Serra, están en consonancia en este inicio de curso, y aunque la universidad tinerfeña no ha publicado aun su propia disposición, las dos universidades saben que «debemos seguir reforzando los sistemas híbridos» de enseñanza, reconoció el rector de la ULPGC.

Aunque el curso comienza hoy, la apertura oficial será el próximo 1 de octubre en un acto en el Paraninfo, dijo Serra.

Además, algunas facultades, como las de Ciencias de la Salud, ya han comenzado a recibir al nuevo estudiantado organizando presentaciones escalonadas.

Grupos 'burbuja'

Los centros de la ULPGC se han ido adaptando tanto al número de estudiantes como a los espacios disponibles. Así, algunos, como Ciencias de la Educación ya han organizado al alumnado en «equipos o grupos estables ('grupos burbuja'), mediante turnos o rotaciones, adaptando el tamaño de los grupos acorde a la distancia interpersonal exigida». En niveles de alerta 1 y 2 de medio metro y en el 3 y 4 de 1,20 metros. Con todo, hasta el 17 de septiembre la docencia será virtual. En Jurídicas, que también cuenta con un alto numero de estudiantes, las clases se impartirán desde las aulas y el alumnado se repartirá una semana presencial y otra virtual.