La candidatura de Serra festeja el triunfo como nuevo rector de la ULPGC. / Juan Carlos alonso

La ULPGC apuesta por el cambio y elige a Lluís Serra como rector

El voto del alumnado y el PAS inclinan la balanza a favor del catedrático de Salud Pública frente a Rafael Robaina

LUISA DEL ROSARIO / TERESA ARTILES Las Palmas de Gran Canaria

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) votó ayer por el cambio y eligió a Lluís Serra Majem como rector, el quinto desde la creación de la institución académica. El catedrático de Salud pública y Medicina Preventiva se impuso por nueve puntos de diferencia (54,62% por 45,38%) a Rafael Robaina, que aspiraba a la reelección. El triunfo de Serra se sustentó sobre todo por la gran diferencia de votos que sacó entre el estudiantado y el personal de administración y servicios (PAS), ya que entre el profesorado Robaina se impuso, aunque por escaso margen. Es la primera vez en la historia de la ULPGC que un rector no repite un segundo mandato.

«Estoy emocionado y es una gran responsabilidad ser rector de la universidad», declaró Serra tras conocer su elección. El rector electo de la ULPGC, que recibió la felicitación de Robaina nada más conocerse los resultados, afirmó que su triunfo «es un mensaje de deseo de cambio de los estudiantes, del PAS y de la sociedad», y reconoció que el profesorado ha votado dividido. «Ahora toca trabajar con mucha humildad y mucho respeto para toda la comunidad universitaria».

Lluís Serra festejando el triunfo con los miembros de su candidatura. / Juan Carlos alonso

En la otra cara de la moneda de la jornada electoral de la ULPGC, Rafael Robaina llamó a Serra incluso antes de terminar el recuento y se puso «a su disposición», dijo, porque «su suerte también es la mía. Robaina, aún emocionado por no haber podido revalidar su cargo, afirmó que era «un honor» haber sido rector de la universidad, una institución que ha elegido, reconoció, empezar «una nueva etapa».

Preguntado por la escasa participación en estos comicios Robaina dijo que aunque era preocupante, no ha decantado la balanza. «Eso daba igual para él (Serra) o para mi. Independientemente de la participación este es el resultado. Yo quería salir con una diferencia que me avalara y he perdido y mi contrincante ha ganado».

Robaina explicó que ahora volvería a sus clases y a su laboratorio, y que tras «16 años de servicio a la ULPGC» dejará la gestión de la universidad: «vuelvo a mis temas», abundó.

Imagen de Rafael Robaina tras conocer los resultados con su equipo. / Arcadio Suárez

El voto en la universidad es universal, pero no todos valen lo mismo. El del profesorado permanente es el que á peso tiene en el recuento final, un 52%, y en este sector la diferencia entre Serra y Robaina ha estado muy disputada. El 47,09% votó por el catedrático de Fisiología Vegetal y el 45,29% por el de Salud Pública. Entre el resto de docentes, la diferencia fue mayor en favor a Robaina, 56,81% frente al 38,91%, e incluso entre el profesorado asociado de Ciencias de la Salud, con un 53,85% para Robaina y un 43,08% para Serra.

El segundo estamento con más peso es el estudiantado, que pondera un 26% del resultado final. En este caso Serra casi ha duplicado los apoyos con respecto a Robaina, llevándose un 62,98% frente al 33,64% que logró Robaina.

La diferencia entre ambos candidatos también ha sido decisiva entre el personal de administración y servicios (PAS). El voto de este sector es el que menos peso tiene en la universidad, solo un 10%, sin embargo, ha sido definitivo para que Serra consolidase su victoria al lograr el 68% de los votos mientras que Robaina solo captó el 27,85 de los apoyos en el PAS.

Con respecto a la participación, también ha habido diferencias entre los diferentes sectores de la universidad. Del total del censo, 20.373 personas, votaron 3.951, lo que representa un 19,3% del total.

La proclamación provisional del candidato electo, Lluís Serra, no será hasta el próximo día 1 de marzo. La Junta Electoral Central deja dos días para las posibles reclamaciones (hasta el día 3) y se volverá a reunir el 4 de marzo proclamando al rector el día 5 de marzo.

100 días

Lluís Serra Majem (Barcelona, 1959) abandonó la portavocía del comité de expertos para dedicarse a la campaña electoral y en ella aseguró que ya tenia un plan para los primeros 100 días en el Rectorado si ganaba la confianza de la comunidad universitaria. «Nosotros tenemos un plan para los primeros cien días. Queremos que este plan marque un compromiso de lo que van a ser los siguientes cuatro años. Hay algunas áreas que son fundamentales, como la reducción de la burocracia, un estudio claro de las plantillas, necesidades de reposición, necesidades de nuevos contratos, internacionalización, potenciación de la investigación, siempre con un talante dialogante con los departamentos y con los distintos centros universitarios y siempre con transparencia. Hemos visto que es necesario poner las cartas boca arriba. Estamos viendo una política de los últimos 100 días, pero nosotros queremos fortalecer la política de los primeros 100 días. Es un compromiso y vamos a dar mucho en estos primeros días y demostrar que el cambio es posible». Entre las propuestas de su programa electoral figura la creación de varias direcciones generales adjuntas al rector en áreas como la igualdad, la sostenibilidad y la digitalización. Al alumnado Serra le brindó la creación de un nuevo mapa de titulaciones, incluyendo una ampliación y adecuación de los programas de posgrado, una reinvindicación del estudiantado de algunas facultades y centros.

La estabilización de las plantillas fue otro de los temas de campaña de Serra, cuya candidatura vino apoyada por una «plataforma» de «gente de la universidad», así como la promesa de la reducción de la burocracia.

Imagen de Lluís Serra con su equipo. / Juan Carlos Alonso

Siete vicerrectorados y tres direcciones

El equipo que acompaña a Serra esta formado por José Luis Trenzado, como vicerrector de cultura, deporte y activación social de los campus; David Sánchez, en estudiantes, alumni y empleabilidad, Luis Hernández en grados, posgrados y nuevas titulaciones, Jin Taira en internacionalización, movilidad y proyección internacional, Marisol Izquierdo en investigación y transferencia, Cecilia Dorado en profesorado, ordenación académica e innovación educativa y Sunny Beerli en proyección social y comunicación.

La Secretaría General estará dirigida por Inmaculada González. Roberto Moreno estará al frente de la Gerencia y el vicegerente de Asuntos Económicos será Arturo Melián. Además, se suman al equipo en direcciones generales en el área del rector al frente de las cuales estarán Beatriz González (Igualdad), José Miguel Álamo (Calidad) y Jacques Boulchand (Digitalización).

Baja participación

Finalmente los temores de los dos candidatos al Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) a la escasa participación en las elecciones se confirmaron ayer. La semipresencialidad en la que se encuentran la mayoría de los títulos ha alejado al alumnado de los campus y, en consecuencia, de las urnas y solo se acercó a votar un 5% del estudiantado, quince puntos menos que en las últimas elecciones.

Quienes sí participaron masivamente fueron las plantillas del personal de administración y servicios (PAS), cuya participación subió cinco puntos con respecto a las elecciones de 2016 superando el 77% del censo.

Sí se mantuvo la participación del sector docente, tanto del que tiene vinculación permanente como entre los asociados. Con el 100% de los votos escrutados, la participación total en fue de 3.951 personas, un 19,3% del censo electoral.

En las últimas elecciones, en el año 2016, se tuvieron que organizar dos vueltas. En la primera del censo del profesorado con vinculación permanente votó el 82,34%, del resto de docentes un 55,19%, del personal de administración y servicios (PAS) un 72% y del estudiantado solo votó una cuarta parte, un 24,14%.

En la segunda vuelta de esas elecciones aumentó la participación entre el profesorado con vinculación permanente hasta el 89,64%, y bajó en el resto de los estamentos siendo especialmente significativo entre el PAS, que cayo 16,3 puntos y el resto del profesorado, que bajó ocho puntos. Entre el estudiantado la participación cayó al 22,27%. Las elecciones de 2016 han sido una de las más participativas por parte del alumnado, dado que en anteriores comicios no llegó al 15%.