Una clase universitaria. / EC

Los jóvenes creen que la universidad no les prepara para un empleo

Echan en falta prácticas en empresas, orientación laboral, temarios enfocados al mercado laboral y más formación en habilidades blandas

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

España mantiene un evidente desfase entre la formación universitaria y el perfil profesional que demandan sus empresas. Así lo corrobora una macroencuesta realizada por Adecco entre 4.700 jóvenes españoles. Seis de cada diez consultados aseguran que las escuelas y facultades no preparan a los titulados para enfrentarse con éxito al mundo laboral.

La afirmación todavía es más negativa de lo que parece si se tiene en cuenta que solo el 9% defendió que los centros de educación superior sí que preparan bien para el desempeño de un empleo, pues el 31% restante considera que las universidades solo proporcionan una parte de la capacitación que luego reclaman las empresas.

Los jóvenes tienen claro qué medidas y cambios alinearían mejor la formación superior y las exigencias del mercado laboral. La principal, reclamada por tres de cada cuatro chicos, es la necesidad de que la formación que reciben en los campus aumente el tiempo de prácticas en empresas, una reforma que debería ir acompañada por la necesidad de que los planes de estudios se ciñan más a las exigencias profesionales de los empleadores.

La mitad de los preguntados echa en falta que el sistema educativo español mejore su orientación laboral y su asesoramiento para el éxito en la búsqueda de empleo. El 66% de ellos confiesa desconocer qué carreras y grados tienen mayores salidas laborales y casi el 60% también ignora qué habilidades buscan los futuros empleadores. Además, solo un 12% obtuvo este tipo de conocimientos en su centro de estudios. Uno de cada tres logró la información de conversaciones con familiares, amigos y conocidos y hasta el 20% la buscó por su cuenta entre terceros.

La cuarta mejora que introducirían los jóvenes españoles en los estudios superiores es que, además de para un área profesional, formen en lo que actualmente se denominan como habilidades blandas, unas características y destrezas personales que cada vez tienen más peso a la hora de decantar hacia el éxito una entrevista de trabajo. Engloban habilidades comunicativas y sociales y rasgos como capacidad de liderazgo, de resiliencia y de trabajo en equipo o el manejo de la inteligencia emocional.

Tecnologías e idiomas

«Universidad y empresa deben esforzarse por ampliar modelos de colaboración innovadores donde la formación teórica y práctica se unan y preparen mejor al talento joven para el mundo laboral real», aconseja Alberto Gavilán, director de Talento de Adecco.

Casi tres de cada cuatro jóvenes están convencidos que el factor diferencial que más les ayudará a encontrar trabajo cuando abandonen con su título una escuela universitaria o facultad será tener una conocimiento y manejo amplio de las nuevas tecnologías, que tendrá una influencia igual de alta en el éxito que demostrar destreza comunicativa en otros idiomas. El tercer elemento que más oportunidades labores les dará será un dominio de las habilidades blandas. Solo 16% considera que logrará el puesto de trabajo gracias a las buenas notas obtenidas en sus estudios universitarios.