La ULPGC da ya por perdida la negociación de la financiación

29/03/2019

La Consejería de Educación vuelve a reclamar documentación a las universidades, pero sigue sin poner cifras al nuevo modelo económico plurianual. Sí logran que el Gobierno libre los 4,2 millones de euros extraordinarios comprometidos para este año para ambas instituciones dentro de la primera fase del plan.

El equipo de gobierno de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) da ya por perdida la negociación sobre el nuevo modelo de financiación de las universidades canarias después de casi tres años de conversaciones e intercambios de documentación con la Consejería de Educación. A dos meses de que concluya la legislatura, el vicerrector de Coordinación y Planificación Institucional de la ULPGC, José Miguel Doña, reconoce que en la institución universitaria hay «una sensación de absoluta decepción». La única esperanza que les queda, dice, es que «el trabajo desarrollado hasta ahora no se dé por perdido» y se pueda retomar con el nuevo Gobierno.

Sí han conseguido por ahora cerrar las universidades es que el Gobierno canario libre los fondos comprometidos para este año toda vez que han cumplido con las exigencias previstas en la primera fase del protocolo de actuación para la consecución de un nuevo modelo de financiación, básicamente, la racionalización de plantillas y los títulos. En los próximos días, la ULPGC y la ULL recibirán 2,1 millones de euros cada una, con los que, en teoría, se pone fin a esa primera fase de acuerdo que tendría como colofón el nuevo modelo de financiación que en estos momentos está en el aire.

El diagnóstico de la situación de las universidades canarias está hecho y el modelo de financiación «muy avanzado», pero el resultado a día de hoy, señaló Doña, «es claramente frustrante e insuficiente». Y lo decía porque si bien la el director general de Universidades, Ciro Gutiérrez, los citó el miércoles de la semana pasada no puso sobre la mesa, como al menos esperaba la ULPGC, «una simulación» al menos de cómo quedaría en la práctica la financiación básica de las dos universidades y sus resultados. Tampoco había simulación de la financiación total, que suma a la financiación básica, la financiación por resultados, orientada a la búsqueda de la eficiencia, y la financiación estratégica, de promoción de la excelencia.

Frente a esa expectativa, la Consejería les pidió que analizaran los distintos indicadores de las financiación por resultados y de estrategias. «Nos negamos a hacerlo sin una simulación elemento por elemento de todos los indicadores para poder comparar», reconoció ayer Doña.

Más documentos

Pese a la negativa de las universidades a seguir aportando documentación si no se ponían cifras económicas a la propuesta de financiación que la Consejería de Educación les hizo llegar en junio, el jueves pasado, tras la reunión del día anterior, la Dirección General de Universidades les remitió un correo electrónico solicitándoles «información actualizada» sobre número de créditos matriculados en grados y másteres y número de profesorado docente e investigador, de personal de administración y servicios y su coste, explicó ayer Doña mostrando cierta indignación porque «con estos mismos datos que tenían de 2016, 2017 y 2018 podían no solo haber hecho una simulación, sino hasta una proyección económica y habérnosla mostrado la semana pasada».

«Esperábamos esa simulación cuando nos sentamos a la mesa el miércoles de la semana pasada , no que nos pidieran más documentación», reiteró el vicerrector, al tiempo que enumeraba los siguientes pasos teóricos que se darán a partir de ahora, un proceso que, a su juicio, se alargará, calcula, «más de dos meses entre que las universidades remiten la información que les han solicitado, el Gobierno la estudia y se vuelva a discutir entre todos».

Y la conclusión a la que llega Doña es que «no va a dar tiempo de tener nuevo modelo de financiación antes de que concluya la legislatura».