Un profesor reparte los examenes. / EC

El Gobierno eliminará los exámenes de recuperación en la ESO

El decreto de evaluación, promoción y titulación, pendiente del visto bueno del Consejo de Estado, fija las condiciones para pasar de curso

J. M. Madrid

El Ministerio de Educación tiene intención de suprimir este mismo curso los exámenes de recuperación en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). El decreto de evaluación, promoción y titulación, pendiente del visto bueno del Consejo de Estado, fija las condiciones para pasar de curso en la ESO y entre ellas excluye los exámenes de recuperación. La norma sí mantiene dicha convocatoria para el Bachillerato. Hasta ahora las comunidades habían adelantado estos exámenes al mes de junio (antes eran en septiembre), pocas semanas después de los exámenes finales del curso. En el grupo de trabajo que está desarrollando la Lomloe (la ley de reforma educativa, también conocida como 'ley Celaá'), profesores y pedagogos advirtieron del poco sentido que tenía someter a los alumnos suspensos a un examen tan inmediato. De hecho el porcentaje de estudiantes que aprueba la recuperación «es mínimo», según explicaron ayer fuentes del Ministerio. Con todo, es una decisión que se dejará en manos del equipo de profesores que dan clase al estudiante, quienes, de forma conjunta, propondrán lo que es mejor para su evolución académica.

Aunque esta pretende ser la pauta a seguir este curso en todos los colegios e institutos, las fuentes consultadas señalaron que «se deja abierta la posibilidad de que cada comunidad autónoma decida en último término». Baleares, como ha publicado el diario 'Última Hora', ya lo ha hecho y ha comunicado a los centros educativos que la convocatoria extraordinaria desaparece este mismo curso.

La medida busca reducir al máximo la repetición (que sea una medida excepcional) y el abandono escolar temprano, los dos lastres del sistema educativo español. Hasta ahora un alumno solo podía graduarse en ESO si lo aprobaba todo o si suspendía un máximo de dos asignaturas, siempre que no fueran Matemáticas y Lengua al tiempo. Ahora, salvo criterio distinto del profesorado, no habrá límites.

Casi el 29% de los alumnos de 15 años ha repetido al menos una vez, el triple que la media de los países desarrollados.