Estudiantes de secundaria en un centro escolar de Madrid. / JOSÉ RAMÓN LADRA

España es el país industrializado con más repetidores de curso en la ESO

El 22% de los jóvenes entre 18 y 24 años ni estudian ni trabajan

Antonio Paniagua
ANTONIO PANIAGUA Madrid

España es el país de la OCDE con mayor proporción de alumnos repetidores en la etapa secundaria. El 8,7% de los estudiantes matriculados han tenido que afrontar de nuevo el curso, frente al 1,9% de media de los estados que forman parte del organismo internacional. En Bachillerato la proporción se cifra en un 7,9%, en contraste con el 2,9% de la OCDE, un porcentaje que únicamente rebasa la República Checa. Así lo demuestra el informe anual sobre el estado de la educación en el mundo publicado ayer por la OCDE, que destaca que el 60% de los que repiten son varones. El estudio pone también de manifiesto la alta tasa de personas de entre 18 y 24 años que ni estudian ni trabajan (22%), popularmente conocidos como ‘ninis’. En lo que atañe a este último indicador, España se coloca en una situación comparable a la de Colombia o Sudáfrica.

El Ministerio de Educación aduce en su descargo que la política de repetir curso conduce al fracaso escolar y no soluciona nada. Por ello, las autoridades educativas son partidarias de que el estudiante pueda avanzar con más de dos suspensos si así lo considera el equipo docente del centro, que es el que mejor conoce el grado de conocimiento del alumno. El departamento dirigido por Pilar Alegría argumenta que los criterios internacionales difieren y que si los alumnos nacionales estudiaran en otros países no tendría que repetir.

Mientras en nuestro país el 9% de los alumnos entre 1º y 3º de la ESO tiene que volver a cursar las materias, la media de la OCDE y de la UE se acerca al 2%, cuatro veces menos. Llama la atención que en el caso de España se repita más en los cursos inferiores de secundaria que en el tramo superior de esta etapa (cuarto de la ESO, Bachillerato o FP de grado medio). Así, en estas etapas, el indicador de repetidores es muy alto y trepa al 8%, en contraste con el 3% de la OCDE.

Fracaso escolar

La gran magnitud del fracaso escolar no es un fenómeno nuevo en España. Entre los jóvenes adultos de 25 a 34 años, un 28,3% de ellos no habían llegado siquiera a completar la segunda etapa de secundaria, prácticamente el doble del promedio de la OCDE, que se cifra en el 14,8%.

Todo ello repercute en la incidencia del paro. El desempleo en esa horquilla de edad, que ya de por sí era elevado en 2019, ha crecido en cuatro puntos porcentuales en el año de la pandemia, hasta representar el 27,6%, mientras que en el conjunto de la OCDE se incrementó solo dos puntos, de modo que su desarrollo se limitó al 15,1%. En este sentido, los expertos certifican que las personas con peor nivel educativo son castigadas con retribuciones más bajas.

Los autores de la investigación subrayan que España destinó hace tres años a la educación preuniversitaria el 2,7 % de su PIB, por debajo del 3,2 % de media en la OCDE.

En lo que atañe al número alumnos por aula en primaria en los colegios públicos, España se sitúa en la mitad de la tabla, con 20,9 niños por clase.

El porcentaje de población adulta española (de 25 a 64 años) con estudios posobligatorios ha subido 10 puntos porcentuales entre en la última década, hasta alcanzar el 62,9%. Por primera vez, la proporción de gente con estudios superiores, que sube del 31,0% en 2010 al 39,7% en 2020, supera al de la población con formación básica, que cae del 47,1% al 37,1%. En el mismo periodo, la proporción de adultos con estudios de secundaria superior ha pasado del 21,9% al 23,2%.