Educación

Consejo Social y Rectorado intentan acercarse en el B1 y la permanencia

30/05/2018

El órgano universitario celebró ayer una reunión en la que los idiomas y el recuento de convocatorias cuando no se presenta el alumnado le enfrentan al resto de la institución.

El Consejo Social de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), el único órgano de la institución que celebra sus sesiones a puerta cerrada, mantuvo ayer una larga reunión en la que la eliminación de la exigencia de la acreditación de un nivel B1 de una lengua para egresar y el recuento de convocatorias pese a no presentarse el alumnado a los exámenes centró el debate.

El día antes el Rectorado había pedido al Consejo Social que eliminara el punto tres del orden del día, el referido a «Promoción de idiomas extranjeros en la ULPGC. Acuerdos que procedan». Una petición que hizo el rector, Rafael Robaina, al interpretar la inclusión de este asunto como una «injerencia de un órgano en las competencias que son propias y exclusivas de una institución , socavando la autoridad del gobierno de la ULPGC y los deseos de la comunidad universitaria».

El presidente del Consejo Social, Tristán Pimienta, no retiró finalmente el asunto del orden del día, pero según Robaina, fue un «planteamiento semántico» que, en cualquier caso, le permitió hacer lo que pretendía, que fue informar sobre la decisión que tomó hace tres semanas de suspender de forma cautelar la exigencia del nivel B1 de una lengua extranjera para obtener la titulación, salvo en los grados donde el idioma forma parte de sus planes de estudios, algo que tenía formado un «tapón» en el número de titulaciones y manda a los últimos puestos de las listas a la ULPGC. «He explicado lo del B1. La gente lo ha entendido. Han opinado. Ha habido un debate muy constructivo. No hay conclusión. No se va a hacer ninguna valoración y no hay acuerdo. Simplemente expuse la postura del Rectorado sobre el B1 y sobre las normas de permanencia y mi valoración del debate es muy positiva. Me he quedado muy contento en el sentido de que las cosas se van a retomar y se han explicado bien las circunstancias», dijo Robaina tras la reunión.

El segundo punto que mantiene alejadas las posiciones del Rectorado y el Consejo Social son las normas de permanencia y en concreto que cuenten convocatorias pese a no presentarse el alumnado al examen. Robaina defiende la eliminación de este criterio y ha asegurado en varias ocasiones que incluso se sabe que «grupos de estudiantes» se presentan a sabiendas de que va a suspender un alto porcentaje para que no cuente la convocatoria. «Di una serie de datos e informé. Se ha valorado que, efectivamente, como toda norma hay algunas cosas que, teóricamente, deberíamos ser capaces de perfilar», señaló Robaina al respecto. De hecho, continuó, el presidente del Consejo Social, Tristán Pimienta, «ha estado muy receptivo. Ha hablado mucha gente y se han puesto los puntos sobres las íes. No fue conclusivo, pero sí respetuoso», añadió.

Un «cambio de impresiones»

El presidente del Consejo Social, Tristán Pimienta, declinó ayer hacer algún comentario sobre un encuentro en el que no puede entrar la prensa. Según fuentes del Consejo Social, la reunión fue «simplemente un debate interno y un cambio de impresiones sobre dos temas: tanto del cambio de políticas lingüística de la universidad como de las normas de progreso y permanencia». Sobre el primero el Rectorado ya ha cambiado las normas, algo que también pretende hacer con el segundo.