Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este miércoles 24 de abril
Parqui Artiles y su hijo Ángel Gabriel Vega, en su casa. Juan Carlos Alonso
Un doctorado que merece dos cum laude: el de Gabriel y el de su madre

Un doctorado que merece dos cum laude: el de Gabriel y el de su madre

Un esfuerzo con premio ·

Paqui Artiles ha sido la sombra en la ULPGC de su hijo, un estudiante de Telde con una gran discapacidad motora que acaba de leer su tesis

Luisa del Rosario

Las Palmas de Gran Canaria

Miércoles, 2 de noviembre 2022, 23:30

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Solo el 30,6% de la población en Canarias cuenta con un título universitario. Así que el que alguien logre aprobar dos grados, un máster y un doctorado, este último con sobresaliente cum laude, no solo es meritorio, sino algo extraordinario. Pero si además quien lo hace padece una gran discapacidad motora y por tanto, requiere la ayuda constante de otra persona, lo hace aún más difícil de alcanzar. Es el caso del teldense Ángel Gabriel Vega, que se acaba de doctorar en Ingeniería Industrial en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) con una tesis sobre el estudio computacional de la técnica de Nuss, un tipo de cirugía torácica.

Ángel Gabriel Vega Artiles, egresado en Ingenierías en 2015, graduado en Física en la UNED, dónde también hizo un máster, y ahora doctor, habla cuatro idiomas y está aprendiendo un quinto en la Escuela Oficial de Idiomas. Pero no lo hace solo. Detrás, como su sombra, está Paqui Artiles, su madre. Ella le ha acompañado cada día a la universidad. De hecho, este tesón hizo ya que en 2010 Gabi y su madre fueran los protagonistas de un reportaje en este periódico.

Ha tomado apuntes, se encargaba de cambiar el material de las asignaturas según pasaban las horas, e incluso Paqui aprendió «un leguaje privado» entre madre e hijo, inventado por ellos, para poder tomar notas de Física cuando tenía que utilizar el alfabeto griego porque «confundía las letras».

«A él siempre le ha gustado estudiar y superarse, tiene una gran capacidad intelectual», dice orgullosa Paqui Artiles de su hijo. «Yo lo que le decía de pequeño es que la palabra 'no puedo' no existe. Ahora cuando yo digo que no puedo me lo dice él a mi. Eso no existe. Es muy constante, disciplinado, le gusta tenerlo todo en orden», abunda.

Paqui Artiles releyendo el reportaje que salió hace 10 años en este periódico contando sus primeros años en la ULPGC.
Paqui Artiles releyendo el reportaje que salió hace 10 años en este periódico contando sus primeros años en la ULPGC. Juan Carlos Alonso

Gabriel quería estudiar «biología, física o química. Sin embargo, dichas titulaciones no se encontraban aquí e irme fuera era algo inviable, así que me decanté por Ingeniería Industrial que tenía un poco de casi todo», explica el joven que tiene claras sus prioridades. Para él una fuente de inspiración ha sido una frase de Stephen Hawking: «Si tu cuerpo te limita, no dejes que tu mente también lo haga». Y eso ha hecho gracias, reconoce, a la ingente ayuda de su madre.

Cuando empezó Ángel Gabriel la carrera la familia pidió una ayuda a la universidad, alguien, un auxiliar, para que le asistiera en las clases. Y contó con ella durante el primer cuatrimestre. hasta que se acabó. «Gabi empezó con la última promoción de la Escuela de Ingenieros Industriales, nos consiguieron a un auxiliar, un becario, después pasó al plan Bolonia y se terminó», afirma Paqui Artiles. Por eso comenzó a acompañar a su hijo a clase, donde casi fue una alumna más. «Nos han ayudado un montón», dice Paqui que recuerda que la universidad adaptó las infraestructuras para que su hijo pudiera ir a clase y utilizar el aparcamiento. No había dinero para un o una auxiliar, pero al menos, abunda, hicieron un edificio accesible para su hijo.

Gabriel hace suya una frase de Stephen Hawking: «Si tu cuerpo te limita, no dejes que tu mente también lo haga»

Paqui tiene el graduado escolar e hizo unos cursos de contabilidad y comercial, pero nunca pensó que estaría en la universidad y menos en la Facultad de Ingenierías. O siguiendo un máster o tomando notas para un doctorado. Pese a ello, señala que no ha sido ningún mal trago. «Me lo paso bien, en clase estoy de maravilla, conecto enseguida con la gente joven y esto ha sido una oportunidad de disfrutar de la universidad y de la cafetería» bromea. Además, ella tiene también su orla. «Me nombraron madrina de la promoción de Gabi. Tengo mi foto y todo», comenta.

Evidentemente Gabi es quien hace los exámenes, pero es Paqui quien los escribe al dictado de su hijo. La tesis no. La tesis la defendió el propio Gabriel «que estuvo hora y media hablando sin parar». Fue «un gran esfuerzo», reconoce su madre.

Ángel Gabriel Vega Artiles ha sido «un pionero», dice su madre. Cuando iba a entrar en la universidad «yo lo que hice fue ingeniármelas para entrevistarme con José Regidor, el rector. Fue cuando la ULPGC cumplía 20 años. Me fui directamente a hablar con él. Lo pillé en un programa de televisión y de aquello se creó el área de asuntos sociales. Había otros compañeros de Gabi con discapacidad, aunque mínima, y se consiguieron las mejoras estructurales», explica. Hoy la ULPGC cuenta con un programa de voluntariado precisamente para atender al alumnado con discapacidad que accede a la EBAU. Más de un centenar en la última convocatoria.

Ángel Gabriel Vega Artiles el día que leyó su tesis doctoral en la ULPGC.
Ángel Gabriel Vega Artiles el día que leyó su tesis doctoral en la ULPGC. C7

Pero no es suficiente. «La verdad es que he podido cursar la titulación gracias al apoyo de mi familia y, sobre todo, al de mi madre que pudo ir a clase conmigo. Sin embargo, soy consciente de que mucha gente está en una situación completamente distinta y, por ello, creo firmemente en la necesidad de implantar la figura reglada del auxiliar universitario para que asista a personas que lo necesiten. Además de, por supuesto, seguir mejorando la infraestructura de las facultades y de las ciudades para un mejor acceso y movilidad», afirma Gabriel.

Reconoce, no obstante, «que, aunque hay y ha habido un cambio social y legislativo, todavía hay mucho camino por recorrer porque todavía a muchas personas les cuesta creer que las personas con diversidad funcional sean tan activas como las demás y la mayoría de las veces hasta que alguien se muestra, la gente no se da cuenta».

Y si su madre ha sido fundamental, para ella la suerte es contar con una «familia maravillosa», que la ha apoyado.

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios