El Papa Francisco. / efe

Detenido con un cuchillo donde el Papa iba a dar misa en Chipre

Francisco critica los «muro de separación», como el que divide este país, y lamenta que el Mediterráneo se haya convertido en un «cementario» para los migrantes

DARIO MENOR Corresponsal en Roma

Antes de que comenzara la misa que el papa Francisco presidió este viernes en el estadio Gsp de Nicosia, el gran evento multitudinario de su visita a Chipre y en el que participaron casi 10.000 personas, la Policía de este país del Mediterráneo oriental detuvo a un hombre que pretendía entrar al recinto deportivo armado con un cuchillo. De 43 años y al parecer de nacionalidad nigeriana, el arrestado aseguró que portaba el arma para su defensa personal, según informaron las autoridades chipriotas, que no dieron más detalles sobre este incidente.

El Pontífice, que este sábado viajará a Grecia, donde visitará un centro de acogida para inmigrantes en la isla de Lesbos, aprovechó su presencia en Chipre para cargar contra el muro que divide en dos partes esta isla: una grecochipriota y miembro de la Unión Europea y otra turcochipriota y ocupada militarmente por las fuerzas militares de Ankara. «Dios sueña una humanidad sin muros de separación, liberada de la enemistad; sin forasteros, sino solo conciudadanos», dijo Jorge Mario Bergoglio durante un encuentro con migrantes, celebrado en una iglesia de Nicosia.

También lamentó Francisco una vez las muertes de desplazados que tratan de llegar a Europa. «Cuando les miro a ustedes veo el camino. Y pienso en aquellos que aún están en él, o han fallecido en ese cementerio en el que se ha convertido el Mediterráneo. Y lo peor es que nos estamos acostumbrando a verlo. Es una enfermedad grave», dijo.