Los bomberos luchan contra el avance de las llamas. / CONSORCI PROVINCIAL DE BOMBERS DE CASTELLÓ

Imputado por causar un incendio de 70 hectáreas tras tirar en el monte las brasas de la barbacoa

El fuego que arrasa el interior de las provincias de Valencia y Castellón ha abrasado ya 20.000 hectáreas y podría convertirse en el segundo peor siniestro del año

Alfonso Torices
ALFONSO TORICES Madrid

La Guardia Civil instruye diligencias por el delito de incendio contra el propietario de una finca que el miércoles pasado provocó un aparatoso y grave fuego forestal en la sierra de Petrer (Alicante) tras arrojar al monte las brasas de una barbacoa que había celebrado en su propiedad. El presunto autor de esta imprudencia grave está siendo investigado por el juez de guardia de Elda, a quien los agentes del Seprona han entregado la pericial que explica cómo se originó el fuego y las declaraciones de los testigos del delito.

Las llamas, que se propagaron con gran rapidez, terminaron por calcinar una superficie equivalente a unos 70 campos de fútbol. Una parte del área calcinada está incluido dentro del paisaje protegido de las sierras del Maigmó y del Cid.

Este comportamiento irresponsable, además, exigió la retirada durante horas de parte de los bomberos que luchaban contra las llamas del gran incendio que quemaba 12.000 hectáreas en la Marina Alta para poder combatir el fuego iniciado en la sierra de Petrer.

La Guardia Civil de Soria ha detenido a una segunda incendiaria, una vecina de 62 años de la comarca de Almazán, que despreciando las prohibiciones de la Junta de Castilla y León causó un incendio que quemó varias fincas y terrenos forestales. El origen del fuego fueron las chispas que prendieron la hierba seca próxima cuando utilizaba ilegalmente un sierra radial para cortar una barra de hierro.

En paralelo a las detenciones, medio centenar de aviones y helicópteros y cientos de bomberos forestales y militares se afanaban en la confluencia de las provincias de Valencia y Castellón por frenar el incendio de Bejís, que desde el lunes pasado avanza desbocado y que según las últimas estimaciones ya ha calcinado 20.000 hectáreas.

Otro fuego histórico

Nadie se atreve a avanzar cuándo será posible cerrar el perímetro del incendio, que ya se extiende por más de 100 kilómetros, como primer paso para estabilizar las llamas y controlarlas. De hecho, no se descarta que este fuego, que ya es el tercero más dañino del año, pueda acabar por superar las 24.737 hectáreas quemadas en junio pasado por el incendio de la zamorana sierra de la Culebra, que además es el cuarto más importante del siglo. Las llamas proliferan por la vertiente valenciana y han estado a punto de quemar Cueva Santa, una muy venerada capilla del siglo XVI en honor a la Virgen.

Las llamas y el humo mantienen evacuados desde hace días cuatro pueblos, tres pedanías y un cámping de la zona afectada por el fuego y los casi 2.000 vecinos y visitantes que tuvieron que abandonar a toda prisa sus casas, su ganado y alojamientos no saben si podrán regresar este fin de semana.

Los equipos de extinción sí que consiguieron controlar en pocas horas otro incendio que se inició la madrugada pasada muy próximo al anterior, pero ya dentro del parque natural Sierra Calderona, debido a uno de los miles de rayos de las tormentas secas.