Cartel del Ministerio de Igualdad. / Vídeo: Atlas

Críticas a Igualdad por el uso de fotos robadas para una campaña

Una mujer con doble mastectomía y una fotógrafa se suman a las modelos que han afeado al Ministerio la utilización de su imagen

EUROPA PRESS Madrid

Continúa la polémica en torno al cartel que encabeza la campaña 'El verano también es nuestro', con la que el Ministerio de Igualdad busca reivindicar la diversidad de cuerpos sin complejos en verano. Si el pasado jueves, fue la modelo británica Nyome Nicholas la que denunció desde su cuenta de Instagram que habían utilizado su imagen sin su consentimiento y el viernes se sumaba otra modelo británica, Sian Green-Lord, que se quejaba de que además habían manipulado su cuerpo –añadieron pelo en su axila y eliminaron la pierna ortopédica que lleva desde el año 2013 después de que un taxi la atropellara en Nueva York–, ayer la modelo modelo Juliet FitzPatrick, con doble mastectomía, y la fotógrafa Ami Barwell se sumaron a las críticas por usar sus imágenes sin permiso. Ambas han publicado mensajes en sus cuentas de Twitter censurando el uso sin permiso de su imagen. FitzPatrick ha explicado que su cara ha sido utilizada y superpuesta en un cuerpo de una mujer con un solo seno. La modelo ha añadido que ella no tiene senos y que «no está feliz» si su cara «se ha puesto en un cuerpo con uno, además de furiosa si la imagen ha sido utilizada sin consentimiento».

Por otro lado, la fotógrafa Ami Barwell ha señalado que una fotografía de su serie 'Mastectomy' ha sido «robada y utilizada en este 'anuncio' del Gobierno español de manera despectiva», añdiendo que la imagen está «estrictamente protegida por derechos de autor» y que ni el Instituto de las Mujeres ni Arte Mapache, autora del cartel, tienen derecho a usarla, según recoge Europa Press.

Posteriormente, la ilustradora del cartel, Arte Mapache, pidió disculpas a través de Twitter por haberse inspirado en fotografías de modelos para la campaña y por haber utilizado también una tipografía «sin licencia». «Tras la polémica, he considerado que la mejor forma de paliar los daños es repartir los beneficios que se derivan de este trabajo a partes iguales entre las protagonistas del cartel y comprando la licencia de la tipografía. Hice este cartel por un coste de 4.490 euros. Es falso que haya cobrado 84.000 euros», aclaró Arte Mapache. Según indicó, su intención no fue abusar de la imagen de ninguna de las protagonistas sino «trasladar la inspiración» que suponen para él esas mujeres.