Bola de fuego que cruzó la peninsula. este fin de semana / Observatorio Astronómico de La Hita

Una gran bola de fuego sobrevuela España y Marruecos

El fenómeno lo ha provocado la roca de un cometa entrando en la atmósfera a 83.000 kilómetros por hora

J.M.L. Toledo

Una espectacular bola de fuego cruzó el pasado fin de semana el cielo de España y Marruecos. El fenómeno, provocado por la roca procedente de un cometa que penetró en la atmósfera a una velocidad de 83.000 kilómetros por hora, fue grabado por el Complejo Astronómico de La Hita, situado en La Puebla de Almoradiel (Toledo). Este observatorio cuenta con detectores de la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa que forman parte del Proyecto SMART que tiene como objetivo monitorizar continuamente el cielo para registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.

Según el investigador responsable de este proyecto, José María Madiedo, «el bólido ha destacado por su larga duración, pues la bola de fuego tardó en extinguirse unos 15 segundos, cuando lo habitual es que duren solamente unos 2 ó 3 segundos». Según el profesor Madiedo, «en ocasiones, estas rocas no se destruyen completamente en la atmósfera sino que vuelven a salir de ella continuando su camino en el espacio. Esto es, precisamente, lo que ha sucedido en este caso».

La roca se volvió incandescente a una altitud de unos 99 kilómetros sobre el norte de Marruecos. Desde allí avanzó hacia el noreste, sobrevolando el Mediterráneo, y continuó perdiendo altitud lentamente hasta llegar a situarse entre las costas de Almería y Argelia. En ese momento empezó a ganar altura mientras seguía avanzando hacia el noroeste sobre el Mediterráneo. Finalmente, la bola de fuego se extinguió cuando se encontraba a una altitud de unos 100 kilómetros sobre el mar Mediterráneo, en un punto situado a unos 85 kilómetros al sureste de Ibiza. En ese punto la roca abandonó la atmósfera terrestre siguiendo una órbita ligeramente diferente a la que inicialmente seguía cuando se cruzó con nuestro planeta.