Región de Cygnus-X en las cercanías de la asociación Cygnus OB2. 2MASS J20395358+4222505 es la estrella enmarcada por encima de la nube de gas ionizado (en verde en la imagen) y que se puede ver en la imagen ampliada.. / IMAGEN CORTESÍA DEL PROYECTO GALANTE ((I.P. J. MAÍZ APELLÁNIZ)

Encuentran una de las estrellas más luminosas de nuestra galaxia

Un equipo liderado por el IAC y La Laguna halla la potente supergigante azul, que desconcierta por la variación en su muy elevada velocidad

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Un equipo internacional de astrónomos, liderado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y de la Universidad de La Laguna (ULL), ha descubierto, tras una densa nube de gas y polvo interestelar en nuestra galaxia, una de sus estrellas más masivas y luminosas. Denominada 2MASS J20395358 + 4222505, se trata de una estrella supergigante azul y tiene una masa de casi 50 veces la masa del Sol, un radio de casi 40 veces el solar y una luminosidad que se acerca al millón de veces la de nuestro astro, explica el IAC en un comunicado. Sin embargo, lo más desconcertante para los investigadores es una variación en su velocidad de 60 Km/s, sorprendentemente elevada para sus dimensiones.

El objeto, que ya formaba parte de diferentes catálogos astronómicos, ha podido ser observado con gran precisión y detalle gracias al instrumento Megara, instalado en el Gran Telescopio Canarias (GTC o Grantecan). El estudio se publicó este martes en la revista 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society'. Esta estrella es una de las más luminosas de nuestra galaxia. Está situada cerca del corazón de la región de formación estelar masiva más cercana, Cygnus-X, a unos 5.700 años luz de la Tierra. Sin embargo, J20395358+4222505 es una estrella desconocida. La razón de su casi anonimato es que ésta se encuentra detrás de densas nubes de gas y polvo que reducen su luz visible casi 10.000 veces antes de alcanzarnos. De este modo, la que sería intrínsecamente una estrella de magnitud 4, visible a simple vista (el ojo alcanza hasta una magnitud 6) es apenas una entrada más en los catálogos, una estrella de magnitud 14 (en astronomía, cuando más brillante es una estrella menor es su magnitud).

Por sus características peculiares, J20395358+4222505 fue observada durante la puesta a punto del espectrógrafo multiobjeto Megara tras su instalación en el Grantecan, ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos de La Palma. El resultado ha sido revelador por una triple causa.

En primer lugar, la estrella ha resultado ser una potente supergigante azul. Con una masa de casi 50 veces la masa del Sol, un radio de casi 40 veces el solar y una luminosidad que se acerca al millón de veces la del Sol, se trata de una de las estrellas más masivas y luminosas de la Vía Láctea. En segundo lugar, la estrella se encuentra en una rara fase de evolución, acercándose al final de su vida en la secuencia principal (donde las estrellas pasan el 90% de su vida) y a punto de sufrir importantes cambios que la transformarán. Los investigadores creen que la estrella pasará a ser una hipergigante azul, de las cuales se conocen muy pocas en la Vía Láctea.

La tercera sorpresa, la más inesperada, es que la estrella parece variar extraordinariamente su velocidad. Dos observaciones realizadas en días consecutivos muestran un cambio de hasta 60 km/s. Una velocidad tan elevada, en una estrella de masa tan grande, implica una influencia gravitatoria enorme que la obligue a desplazarse tan rápidamente. Los investigadores barajan dos explicaciones: una estrella comparable o un objeto compacto (estrella de neutrones o agujero negro) como compañeros en un sistema binario. Sin embargo, en las observaciones no se advierte ningún signo de estrella compañera, lo que reduce más las opciones. Si fuera un objeto compacto, la estrella progenitora debería haber sido una de las de mayor masa de nuestra galaxia.