Cola en la puerta de Cáritas de personas en busca de alimentos en abril. La epidemia ha disparado los índices de pobreza en Canarias. / J.C. ALONSO

Canarias es la región con más familias que llegan a duras penas a fin de mes

La Encuesta de Condiciones de Vida sitúa en la cola del país a las islas, donde el 51% de los hogares no puede afrontar gastos imprevistos.

CARMEN DELIA ARANDA las palmas de gran canaria.

La Encuesta de Condiciones de Vida 2019 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) vuelve a situar a Canarias entre las comunidades más desfavorecidas de España, con una renta media de las más parcas del país y con un 35% de la población isleña en riesgo de pobreza y exclusión social.

Además, según el estudio, el archipiélago fue durante el año pasado la comunidad con más hogares que sufrieron graves dificultades para llegar a fin de mes.

En concreto, el 13,5% de las familias del archipiélago cubrieron con dificultad sus gastos corrientes mensuales durante el año pasado. Un porcentaje que casi dobla a la media nacional de hogares en esta situación y que es ligeramente inferior al que se registró durante 2018, año en el que el 15,5% de las familias isleñas sufrió muchas dificultades para llegar a fin de mes.

El archipiélago es la cuarta comunidad con mayor tasa de riesgo de pobreza, que afecta al 28,5% de la población

Después de Canarias, las comunidades con mayores porcentajes de hogares que llegan a duras penas a fin de mes son Murcia (13%) y Andalucía (11%).

También las islas se situaron en 2019 a la cabeza de España respecto al número de familias que no pueden asumir desembolsos imprevistos, en concreto esta circunstancia afecta al 51,8% de los hogares canarios.

Este triste retrato socioeconómico, ligeramente mejor al del año anterior, ha empeorado a lo largo de este año por el devastador efecto de la pandemia en el tejido socioeconómico canario.

Además, el archipiélago es una de las comunidades con las tasas más altas de riesgo de pobreza, que afecta al 28,5% de la población, solo por detrás de Extremadura (31,5%) y Andalucía (31,1%).

En 2019, un 20,7% de los españoles se encontraban por debajo del umbral de riesgo de pobreza, un dato más favorable que el del año precedente, cuando la tasa era del 21,5%.

Peor panorama presenta la tasa Arope, que identifica a las personas que cumplen tres condiciones; baja intensidad de empleo, carencias materiales severas y riesgo de pobreza. En Canarias, se encuentra en esa situación el 35% de la población.

Por otra parte, la estudio del INE revela que Canarias es la cuarta comunidad de España con los ingresos anuales medios más bajos, en concreto 9.487 euros por persona y año. Solo la ciudadanía de Extremadura (8.796 euros), Murcia (8.956 euros) y Andalucía (9.160) perciben una renta per cápita inferior. Si bien, en España, el ingreso medio por persona alcanzó los 11.680 euros, cifra un 2,3% superior a la registrada el año anterior.

Hay que precisar que, en 2019, el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona se situó en los 9.009 euros de ingresos anuales y en las familias con dos adultos y dos menores de 14 años, ese umbral se fijó en los 18.919 euros.

Las dificultades económicas de los hogares canarios se traducen en carencias materiales. Así, el 4,6% de las familias isleñas no pudo permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días el año pasado. Sin embargo, en 2018, la situación era aún peor y el 8,2% de los hogares canarios tuvo dificultad para acceder a estos productos alimenticios.

Otro dato preocupante es que el 7,1% de los hogares del archipiélago no pudo permitirse adquirir un ordenador personal durante el año pasado. Este indicador es especialmente preocupante debido a que esta brecha digital brecha digital dificulta el acceso a la educación a distancia a este segmento de la población.

Respecto al ocio, el 36,7% de las familias de Canarias no pudo permitirse en 2019 salir de vacaciones al menos una semana.

Por primera vez, este estudio midió cómo se transmite la pobreza entre generaciones. El informe concluye que el 34,2% de los adultos que vivían en hogares con una situación económica mala o muy mala en la adolescencia tiene ingresos muy bajos en la actualidad, mientras que el 9,4% tiene ingresos muy altos.

La recogida de datos de esta encuesta anual se produjo en el tercer cuatrimestre de 2019, sobre una muestra efectiva de unas 40.000 personas.