Canarias planta cara al retroceso social

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16/01/2019

Miles de mujeres y hombres salieron a la calle en 93 ciudades españolas para marcar una clara frontera a la clase política: «Con los derechos de las mujeres no se mercadea». En la capital grancanaria más de 1.000 personas se reunieron en la calle Triana respondiendo así a la llamada de la Red Feminista de la isla que, a su vez, se solidarizaba con las organizaciones feministas que se plantaron este martes ante el Parlamento andaluz

Miles de mujeres y hombres salieron a la calle en 93 ciudades españolas para marcar una clara frontera a la clase política: «Con los derechos de las mujeres no se mercadea». En la capital grancanaria más de 1.000 personas se reunieron en la calle Triana respondiendo así a la llamada de la Red Feminista de la isla que, a su vez, se solidarizaba con las organizaciones feministas que se plantaron este martes ante el Parlamento andaluz. «No se negocia con la igualdad, ni con el respeto a la diversidad» dijeron las portavoces que leyeron el comunicado.

Un momento antes se había guardado un minuto de silencio en homenaje a la joven Romina Celeste Núñez, cuyo cuerpo busca en Lanzarote la Guardia Civil y que, según los indicios, es víctima de un asesinato machista.

«La responsabilidad de negociar con los derechos como moneda de cambio es responsabilidad de todas las formaciones que se sienten a negociar y hagan concesiones en esta materia», señalaron en referencia al acuerdo de Gobierno entre PP, Ciudadanos y el partido ultraderechista Vox para hacer al conservador Juan Manuel Moreno presidente de la Junta.

«Ni un paso atrás en igualdad, ni un paso atrás en diversidad», insistieron, para seguidamente arremeter contra las declaraciones que falsean los datos de violencia de género e inmigración que con frecuencia emiten los líderes del partido de extrema derecha Vox. «No estamos dispuestas a permanecer mudas ante la lluvia diaria de falacias de un partido de ultraderecha recién llegado a la actividad parlamentaria autonómica del Estado español». Por eso, continuaron, querían recordar las verdaderas cifras de las denuncias falsas de violencia machista: «La realidad que conscientemente retuerce y falsea ese grupo político cuya eclosión ha hecho que el Estado español haya dejado de ser la anomalía de Europa, ya que ahora hay una formación de extremaderecha visible en una institución autonómica democrática, es que esas denuncias falsas suponen el 0,001%». Dato, este sí, fácilmente contrastable con las cifras que aporta la Memoria de la Fiscalía anualmente.

«Queremos de denunciar que este fascismo no para de crecer en Europa. Los partidos de ultraderecha mantienen discursos abiertamente xenófobos, retrógrados y antifeministas que son permitidos complacientemente por las élites políticas y económicas y reproducidos por los medios de comunicación sin ninguna crítica», afirmaron.

Precisamente ayer, coincidiendo con las movilizaciones, la Asociación Canaria de Mujeres de la Comunicación, Vivas, invitó a los medios de comunicación a no difundir lo que son claramente bulos sobre las violencias machistas y falsedades contra el feminismo. «Los medios de comunicación son los responsables de seleccionar las opiniones relevantes y datos que se aportan para contribuir a la formación de un debate público», señala el colectivo. Por eso, los medios «no deben hacerse eco de las falsedades que se utilicen como táctica política ni amparar opiniones desinformadas y maliciosas». Y recomendaba contrastar los datos con «fuentes oficiales» así como asesorarse con personas expertas.

En la concentración feminista organizada en Lanzarote, que convocó a unas 500 personas, asistió una portavoz de la familia de Romina Celeste Núñez, quien pidió que se haga «justicia» y reprochó las falsedades que se están diciendo sobre la víctima, informó Efe.

Pruebas

En la de Santa Cruz de Tenerife, según Efe se reunieron «cientos de mujeres» a la movilización convocada por la Plataforma feminista 8M Tenerife, cuya portavoz censuró el pacto de Gobierno andaluz. «Lo que está sucediendo en Andalucía es un campo de pruebas para políticas que se van a poner en marcha en el resto del Estado», señaló.