Canarias estudiará limitar el tráfico en las ciudades los días de calima

10/02/2020

El Gobierno negociará con cabildos y ayuntamientos la decisión del Estado de llevar Madrid Central a urbes de más de 50.000 habitantes. Se incluiría en el plan de acción contra el cambio climático.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció nada más tomar posesión que la futura ley de cambio climático obligará a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer una zona de bajas emisiones cuyo objetivo últimoes el de reducir la contaminación en los grandes núcleos de población. En Canarias, hasta a ocho grandes municipios tendrían que establecer su Madrid Central, sin embargo, desde el Gobierno ya avisan de que habrá que «ver cómo adaptar» esa medida a las características del archipiélago, donde la mayoría de días de año los índices de contaminación del aire no superan los valores límite, pero sí se dispara coincidiendo con los episodios de intrusión de polvo africano. En este sentido, el Ejecutivo estudiará la necesidad de bien aplicar restricciones de tráfico en las grandes ciudades en periodos de calima, bien establecer limitaciones de velocidad.

Sergio Rodríguez, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) del CSIC, asegura que son las condiciones meteorológicas asociadas a la calima (con triplicación de las concentraciones medias diarias de partículas PM10 y PM2,5) las que empeoran la calidad de aire en Canarias, pues la contaminación antropogénica (coches, barcos, industria) aumenta durante los episodios de polvo en suspensión, hasta el punto de duplicar las concentraciones medias de dióxido de nitrógeno (NO2) y monóxido de nitrógeno (NO). El polvo en suspensión reduce la altura de la capa límite marina y hace que se incrementen estos contaminantes, por eso Sergio Rodríguez e investigadores como Emilio Cuevas, director del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, de la Aemet, recomiendan en un artículo recientemente publicado en la revista científica Atmosphere, «controlar las emisiones» de vehículos y barcos «en las áreas urbanas afectadas por intrusiones de polvo del desierto».

El viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático, Miguel Ángel Pérez, reconoce abiertamente que a día de hoy no se contempla una normativa regional de restricciones del tráfico en el centro de ciudades como Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife o Telde, sin embargo, sí habrá «medidas disuasorias» tanto en la futura ley como en el plan de acción para la mitigación y adaptaciónal cambio climático.

Pérez explica que el objetivo del Gobierno es la descarbonización de las ciudades y para ello, apunta, la apuesta es la elecctrificación del parque móvil público y privado.

Pero, mientras tanto, y ante la evidencia de que la contaminación tiene una incidencia directa sobre la salud, el Gobierno estudiará la necesidad de bien aplicar restricciones de tráfico en las grandes ciudades en periodos de calima, bien establecer limitaciones de velocidad. Estas medidas estarán recogidas, dijo, en el plan de acción, no en la ley, porque «requieren de mucha flexibilidad». El plan contará con un cronograma de acciones y medidas a diez años, revisables cada cinco, con lo que, indicó Pérez, «estará en revisión permanente».

Rodríguez tiene claro que la única manera de reducir las emisiones es «sacando los coches de las ciudades, empezando por los diesel». Y recordó que en las capitales canarias, además del tráfico, los barcos son la principal fuente de emisiones».