Imagen de archivo del acceso al servivio de Urgencias del Hospital doctor Negrín. / C7

Canarias elabora un protocolo para la atención a las complicaciones urgentes en enfermedades avanzadas

Los servicios de Urgencias son un punto de atención clave en la asistencia sanitaria de los pacientes que padecen enfermedades avanzadas dada su fragilidad, elevada carga de necesidades y su inestabilidad clínica

EUROPA PRESS Las Palmas de Gran Canaria

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Programas Asistenciales, ha elaborado un protocolo para la atención a las complicaciones urgentes en enfermedades avanzadas a través del que se establecen herramientas y mecanismos para una atención acorde al perfil del paciente en los servicios de Urgencias, con acciones proporcionadas y adecuadas al pronóstico vital.

Este es un documento que complementa a los planes de Urgencias y de Cuidados Paliativos del Servicio Canario de la Salud (SCS), según indica la Consejería regional de Sanidad en nota de prensa, en la que explica que en el mismo se abordan los diferentes procesos que pueden obligar a los pacientes con enfermedad, sin posibilidad de tratamiento curativo, a acudir a los servicios de Urgencias.

Así, para la atención de este tipo de pacientes se propone una actuación que, respetando la participación del paciente y sus familiares en la toma de decisiones, tenga como guía prioritaria la mejora en el control de los síntomas, con acciones proporcionadas y adecuadas al pronóstico vital del paciente.

Los servicios de Urgencias son un punto de atención «clave» en la asistencia sanitaria de los pacientes que padecen enfermedades avanzadas debido a su «fragilidad, elevada carga de necesidades y su inestabilidad clínica».

En este ámbito asistencial, señalan, se «da respuesta a problemas puntuales que no han podido ser atendidos» en el domicilio o en la institución en la que resida el paciente y que suelen estar relacionados con el «empeoramiento» de su situación clínica o con el «desbordamiento» emocional o físico de sus personas cuidadoras.

Este protocolo recoge los principales problemas de salud que pueden obligar a este perfil de pacientes a acudir a los servicios de urgencias sanitarias, tales como son náuseas, vómito, obstrucción intestinal, dolor crónico, síndrome confusional o insuficiencia respiratoria, entre otros, así como su abordaje en estos pacientes en situación vulnerable.

Además incluye pautas para llevar a cabo una sedación paliativa en los casos en los que clínicamente se estime necesario para aliviar el sufrimiento por síntomas refractarios al final de la vida.