Un momento de la lectura del veredicto en el juicio. / Efe

La Audiencia de Valencia impone 22 y 17 años de prisión a Maje y Salva

La sentencia recoge el veredicto de culpabilidad emitido por el jurado y aplica al asesino confeso el atenuante de colaboración con la justicia

JAVIER MARTÍNEZ Valencia

La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a penas de 22 y 17 años de prisión a María Jesús Moreno Cantó, más conocida como Maje, y a su examante Salvador Rodrigo Lapiedra, respectivamente, por el asesinato a cuchilladas del marido de ella, el ingeniero Antonio Navarro Cerdán, en un garaje del barrio valenciano de Patraix, según el fallo notificado esta mañana a las partes.

La sentencia, que puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, recoge el veredicto de culpabilidad emitido el pasado 30 de octubre por el jurado popular. El presidente del tribunal, el magistrado José María Gómez, dictamina que los procesados son coautores de un delito de asesinato y que ambos planificaron el crimen.

Los hechos ocurrieron sobre las 7.40 horas del 16 de agosto de 2017 en un garaje de la calle Calamocha, en Valencia. Maje y Salva acordaron que el segundo cometería el asesinato con un cuchillo cuando la víctima se dirigiera a su coche para ir a trabajar aquella mañana. La acusada facilitó a su amante la llave de la puerta del garaje e información precisa sobre los horarios de su esposo, el número de plaza, modelo y matrícula del vehículo.

Tras esconderse junto a un coche, Salva asestó seis cuchilladas de forma sorpresiva a Antonio, que tardó menos de un minuto en morir, sin que la víctima tuviera oportunidad de defenderse, según declararon dos forenses en el juicio. Después, el asesino se cambió de ropa y se deshizo de los guantes y del cuchillo, que lo arrojó a un pozo séptico de su propiedad, y entre las 13.30 y 14 horas del mismo día del crimen, se reunió con Maje en el domicilio de Natalia M., hermana de la acusada, para confirmarle que había matado a Antonio.

En el caso de la viuda, la pena de prisión es mayor por la agravante de parentesco. El magistrado presidente del tribunal aplica la atenuante de colaboración con la Administración de Justicia, una circunstancia que fue apreciada también por el jurado popular en su veredicto.

Tras ser detenido el 10 de enero de 2018, Salva reconoció ser el autor material de la muerte de Antonio e indicó a la policía dónde había ocultado el cuchillo. Los investigadores lograron recuperar el arma homicida en una casa de campo de Ribarroja gracias a la información que les facilitó el asesino. Diez meses después de ingresar en prisión, el preso solicitó prestar una nueva declaración ante el juez instructor de la causa y aseveró que tanto él como Maje, a quien había exculpado hasta ese momento, planificaron la muerte de Antonio.

Sin embargo, el magistrado rechaza el atenuante de reparación de daño que había apreciado el jurado. Con anterioridad a la celebración del juicio, Salva envió una carta a una entidad bancaria donde tenía un plan de pensiones con el fin de rescatar el dinero y ponerlo a disposición de la familia de la víctima, pero el procesado ya ha sido condenado y la transferencia aún no se ha realizado.