Adiós al fotógrafo de la eterna sonrisa

13/02/2019

El fotógrafo profesional Pedro José Páiz Sanjuan, conocido por todos como Pepe Páiz, falleció en la tarde de este martes en Las Palmas de Gran Canaria a los 67 años tras una larga enfermedad. Se apagó la sonrisa de un fotógrafo carismático, querido por todos y considerado todo un referente en el mundo de la fotografía en Canarias.

Desde su adolescencia, cuando estudiaba ciencias y matemáticas en la academia de Cesáreo Rodríguez, ubicada en las cercanías de Cirilo Moreno, siempre tuvo clara su vocación y su pasión por la fotografía, como recuerdan quienes tuvieron la suerte de conocerle desde aquellos años. Con 14 años ya se distinguía por su particular humor y su socarronería, que nunca le abandonarían.

Con los años se convertiría en un auténtico referente de la fotografía en el sector isleño, sobre todo en lo vinculado al mundo de la publicidad, siendo un indispensable para la mayoría de empresas del sector. Su visión, su frescura, su profesionalidad y, sobre todo, su personalidad, que cautivaba, y seguía cautivando, a propios y extraños.

Por su estudio ubicado en su casa familiar, en el cruce de la calle Luis Antúnez con Italia, en pleno corazón del barrio de Alcaravaneras, pasaron rostros populares del mundo de la cultura, la empresa, la moda la televisión, de las artes y, cómo no, del carnaval. Su objetivo consiguió se convirtió en uno de los más cotizados y valorados en una época en la que la imagen lo es, y sigue siendo todo.

Mención especial tuvo su vinculación con el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria al que le unía un vínculo especial. A pie del cañón, ya fuese una gala de la reina o una gala drag, Pepe no perdía nunca detalle de la ilusión, la magia y la transgresión que hervía en el backstage y sobre las tablas. Mítica fue su exposición fotográfica de las galas drag queen, a las que inmortalizó desde su primera edición en 1996 con la coronación de Heaven. Conocido por todos, era todo un indispensable de la fiesta que, paradójicamente, comienza en unos días y que por primera vez en años no contará con el objetivo, la sonrisa y el brillo especial de sus ojos.

Sus restos mortales llegaron sobre las 20.00 horas de este martes a la sala 107 del tanatorio de San Miguel, en la capital grancanaria, donde están siendo velados por sus familiares, amigos y seres queridos.

Descanse en paz.