Imagen de archivo de la Ciudad de la Justicia de Málaga, que esta semana acogerá el juicio contra el progenitor.

Acusado de abusos a su hija para enseñarle «el punto débil de las mujeres»

La Fiscalía de Málaga, que pide para el padre una pena de seis años de cárcel, sostiene que la obligaba a desnudarse y a mostrarle sus genitales con el pretexto de saber si había tenido relaciones

JUAN CANO / ÁLVARO FRÍAS

Cuando estaban a solas, supuestamente aprovechaba para hacerle tocamientos a su hija con la excusa de enseñarle «el punto débil de las mujeres» y obligarla a desnudarse con el pretexto de comprobar si era virgen. Es la conclusión a la que llega la Fiscalía de Málaga, que pide una condena a seis años de cárcel para el progenitor.

Los padres de la menor, que tenía 13 años cuando sucedieron los hechos, se habían separado. En el verano de 2017, decidieron de común acuerdo que su hija se fuese a vivir a Málaga con el progenitor y la pareja de éste con el objetivo de ayudarla en sus estudios.

La Fiscalía sostiene que los supuestos abusos sucedieron «prácticamente desde el primer día de convivencia». Aprovechando los momentos en que se quedaba a solas con su hija, el acusado presuntamente la obligaba a desnudarse y mostrarle sus genitales «con la excusa de comprobar si ésta era virgen», según el escrito de acusación, al que ha tenido acceso el diario SUR.

De igual manera, al menos en dos ocasiones habría llegado a hacerle tocamientos con el pretexto de «señalarle cuál era el punto débil de las mujeres», añade la Fiscalía en sus conclusiones provisionales, en las que se subraya también que, cuando ella iba a ducharse, él entraba al aseo para bañarla «pese a la avanzada edad de la menor» y le pasaba la esponja por todo el cuerpo. También se prodigaba en abrazos a su hija en los que, según el Ministerio Público, aprovechaba para realizarle tocamientos.

Sin capacidad de reacción

El fiscal sostiene en su escrito que esta situación se prolongó hasta el mes de febrero de 2018 debido al «miedo» que experimentaba la cría en esos episodios, lo que la privó, a juicio de la acusación, de «capacidad de reacción». Tras una visita a casa de la madre, la adolescente se negó a volver al domicilio del investigado y se descubrió la situación que supuestamente estaba sufriendo durante la convivencia con el padre.

Para el Ministerio Público, estos hechos serían constitutivos de un delito de abusos sexuales a menor de 16 años, recogidos en el artículo 183.1 del Código Penal, en concreto los del apartado 4 d), que contempla aquellos casos en los que el autor «se hubiera prevalido de una situación de convivencia o de una relación de superioridad o parentesco, por ser ascendiente, o hermano, por naturaleza o adopción, o afines, con la víctima».

El fiscal pide que el acusado sea condenado a la pena de seis años de cárcel, que se le prive de la patria potestad y que se le imponga una orden de alejamiento de 500 metros hacia su hija durante un periodo de diez años en los que tampoco podría comunicarse con ella por cualquier medio.

Otro juicio contra un padre

No es el único juicio por hechos similares que está previsto que se celebre en las próximas semanas en la Ciudad de la Justicia de Málaga. Otro hombre se sentará en el banquillo para enfrentarse a una posible condena a cinco años de cárcel por, supuestamente, realizar tocamientos a su hija, que entonces tenía 11 años.

Los hechos habrían sucedido también en 2017, cuando la menor se encontraba en casa de su progenitor, que no tenía la custodia de la pequeña. Según el escrito acusatorio del fiscal, ocurrió cuando ambos dormían en la cama de él, de donde la niña escapó con la excusa de beber agua.