Dos años sin el barranco de Masca

26/02/2020

Tras dos años del cierre del barranco ubicado en la isla de Tenerife y haber terminado las obras de rehabilitación y mejoras de seguridad pertinentes, las administraciones públicas continúan sin dar respuesta a la gestión del acceso a Masca, mientras la demora en la reapertura continúa mermando la economía del lugar.

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Se cumplen dos años desde que el Ayuntamiento de Buenavista del Norte tomara la resolución de cerrar el barranco de Masca al público, en febrero de 2018, debido a que el modelo de explotación del entorno generaba graves problemas de masificación, colapso y falta de seguridad con la intención de realizar reformas.

La prolongación de esta situación ha generado evidentes pérdidas a empresas de turismo activo que ofertaban excursiones en la zona y la salida por el embarcadero como una de las rutas más atractivas de Tenerife, si bien los vecinos recuperaron la tranquilidad que el vaivén de turistas les habían arrebatado. No es de extrañar que durante el proceso hayan pedido a las administraciones implicadas limitar el acceso a la zona y el estacionamiento de vehículos en el nuevo modelo de gestión. De esta manera, Masca se posiciona como uno de los mayores atractivos de todo el archipiélago, por lo que mostrar el compromiso con ambos bandos se plantea como uno de los principales retos.

Por su parte, la Asociación Nacional de Empresas de Turismo Activo (Aneta) ha emitido un comunicado en el que critica la falta de respuesta del Ayuntamiento y el área de Medioambiente del Cabildo de Tenerife sobre la reapertura del barranco y el modelo de regulación para las empresas que se llevará a cabo. «La gestión del barranco continúa siendo una incógnita que esperamos que aclaren», asevera el gerente de la asociación nacional, Tanausú Zumaquero-Nuez, que se reunirá con los empresarios en una nueva cita con el Cabildo el próximo 9 de marzo.

Los representantes de las empresas de Turismo Activo argumentan que lo que ralentiza la reapertura no es la obra de acondicionamiento del cauce en sí, sino la falta de un sistema de regulación claro y concreto del barranco. «Hay muchas ideas sueltas, pero nadie que las implemente: que si guaguas ‘lanzadera’ desde El Palmar o Santiago del Teide para evitar ocupar los escasos aparcamientos de Masca, que si 25 personas por cada media hora, que cuánto cobrar... Pero no hay nada sobre el papel ni políticos que las cumplan con celeridad, como si el asunto no fuera grave», apunta Iván Méndez, delegado en Tenerife la Asociación Canaria de Turismo Activo, Activa Canarias.

Ya el pasado octubre, la consejera insular del Medio Natural, Isabel García, preveía reabrir el camino para verano de este año, y el Ayuntamiento de Buenavista del Norte indicaba en un comunicado que se estaba tramitando la autorización pertinente con el Servicio Provincial de Costas.

Más de 300 empresas afectadas

Barcos y kayaks que recogían a los turistas, senderistas que guiaban las rutas o taxis que llevaban y recogían al lugar de encuentro. Hasta 300 empresas vinculadas a actividades turísticas en la zona se han visto afectadas por el cierre, por lo que pronto se unieron para crear una plataforma que sirviera de intermediario entre los afectados y el Cabildo de Tenerife, ya que sus efectos económicos han sido «devastadores» para el sector: «Hemos tenido que reducir plantilla, se han perdido hasta 10 puestos de trabajo en las empresas que, en parte, dependen del barranco», declaraba la representante de Sun Holidays, Rosa González, en una entrevista a Gigante Radio y Televisión.

Desde las asociaciones de Turismo Activo han tendido la mano a la corporación insular para que las empresas «puedan seguir operando con normalidad» y reducir así el impacto hasta la reapertura. Una propuesta que, según explicó el secretario general de Aneta, José Luis Echevarría, «sigue en el aire».