«Zonzamas está por hacer»

12/08/2018

El equipo de arqueólogos, restauradores e historiadores de Tibicena retoma en septiembre las excavaciones en el yacimiento, avanzando las «sorpresas» que depararán los descubrimientos

Las expectativas son muy altas en el equipo de arqueólogos de la firma especializada Tibicena Arqueología y Patrimonio, adjudicataria de los nuevos sondeos de investigación en el yacimiento de Zonzamas, que comienzan en septiembre y cuentan con un presupuesto total de 288.900 euros de fondos propios, y un plazo de ejecución de los trabajos de 10 meses.

El responsable de Tibicena, Marco Moreno, asegura que esta zona arqueológica, calificada por los expertos como «el gran libro de la historia de Lanzarote», va a seguir sorprendiendo por su excepcional riqueza.

«Cabe decir que en el año 2015, cuando hicimos los primeros sondeos, encontramos restos en 18 de las 20 catas, desde nuevas arquitecturas a áreas de actividad y materiales arqueológicos de distintos periodos históricos que van desde el siglo VII hasta épocas recientes».

Un hallazgo importante fue la localización de restos óseos humanos de dos individuos infantiles del periodo de ocupación preeuropeo del yacimiento. Asimismo, se pudo documentar la pervivencia de la utilización de casas hondas en momentos posteriores a la colonización europea de Lanzarote. El poblado está parcialmente rodeado de una muralla de grandes piedras, en cuyo interior se encuentran las citadas casas hondas, que se caracterizan por tener su piso bajo el nivel del suelo, posiblemente para mitigar los efectos del viento. También se descubrió la existencia de otras construcciones cuya funcionalidad se desconoce, destacando un recinto rectangular, en parte enterrado, que se compone de un pasillo central y varios compartimentos simétricos a los lados de éste.

Una vez finalizada aquella campaña, se tomó la decisión de cubrir los sondeos a fin de evitar injerencias externas o vandalismo, «pero esa misma acción nos priva de la observación de las estructuras halladas, en especial la que está perfectamente conservada», dice Moreno, que reconoce «tener por delante un arduo trabajo de identificación de los elementos descubiertos, empezando por la propia utilidad de esta estructura».

«La filosofía de la arquieología ha cambiado mucho y, si en los 70 se trataba básicamente de quitar tierra y recuperar elementos, actualmente el trabajo se vincula a la investigación que nos permita conocer mejor estas sociedades, su botánica, su alimentación, sus costumbres, a través de herramieras como el análisis de carbono, de semillas, etcétera», explica el director de Tibicena. Los nuevos sondeos prometen sorprendentes descubrimientos. «Zonzamas está por hacer», dice, tildando el yacimiento como el «kilómetro cero de la arqueología de la isla y su gran referencia identitaria», por lo que el equipo dice sentirse «como un niño ante un caramelo». Asimismo, Marco Moreno agradece la implicación del Cabildo, «en especial del presidente, Pedro San Gnés, interesado personalmente en el proyecto». La institución retomó las investigaciones en el espacio BIC de Zonzamas, en el año 2015, tras 20 años paralizadas, destinando unos 300.000 euros entonces para esta campaña.

Por otra parte, se prevé que el Gobierno de Canarias pueda sacar a licitación antes de finalizar este año las obras del proyecto de Museo de Sitio, que impulsa el Cabildo, con un presupuesto de 2,7 millones de euros, de los que el Gobierno ha consignado este año una partida de 1,6 millones.

Hallazgos. El proyecto persigue también un futuro programa de investigación que permitirá conocer la historia de Zonzamas, aportando un relato coherente y globalizador, a través del conocimiento pasado y presente de ese lugar. En paralelo a las actividades arqueológicas, se dará difusión a los trabajos realizados, con charlas y ponencias, la creación de un portal web, redes sociales o visitas guiadas. En las imágenes, varios hallazgos.