Una bruja legendaria en Haría

22/09/2017

Resulta inevitable no cuestionarse cómo surgió la bruja que une los pueblos de Haría y Máguez. La bruja de escoba y sombrero picudo, perfectamente dibujado, es Lucía de Cabrera, cuya historia se desarrolló cinco siglos atrás. José Ramón Navas es escritor y conoce a Lucía y a otras brujas conejeras.

Todo aquel haya visitado el Mirador de los Helechos por la noche, se habrá encontrado la imagen de una bruja perfectamente dibujada con escoba y sombrero picudo incluido. La historia de esa bruja pertenece a Lucía de Cabrera, muy conocida a finales del sigo XVI en lo que se denominó la caza de brujas en Lanzarote. Natural de Haría, vivía sometida a los abusos de sus hermanos y padre. Huérfana de madre, acabó con ellos, lo que hizo que los vecinos sospecharan de sus malas prácticas.

En 1581, como en los años previos, la brujería era entendida como aquellos rituales celtas en los que se cocinaban hierbas naturales, pócimas del amor, se hacía uso de los órganos de los animales para curar enfermedades, amoríos o, incluso, lograr descendencia. Sin embargo en la Inquisición, Lucía fue llevada a Gran Canaria y quemada viva en la hoguera. José Ramón Navas, autor de La habitación acolchada 2. Relatos de brujas de Canarias, ha profundizado sobre ésta y más historias. «Lo que hizo la Inquisición fue controlar los rituales paganos heredados de los mahos». Lo curioso es que a gente de Haría le achacó un pacto con el diablo. Sin embargo, Navas relata que no fue real. Lucía de Cabrera murió con 16 años.

El segundo relato del que Navas es conocedor tiene lugar en el Yacimiento del Zonzamas, lugar de culto pagano y luego de brujería. A finales de 2018, José Ramón Navas sumará una tercera entrega a sus obras «inquietantes» con historias de casas encantadas en Canarias, cerrando así una etapa oscura en las islas.