Sin grúa por el potrero a tope

21/10/2019

Arrecife sufre a diario el colapso de las instalaciones municipales, circunstancia que se arrastra desde hace largo tiempo

Martes 15 de octubre, a media mañana. Un vehículo mal estacionado en la puerta del garaje del 7 de la calle Rubicón motivó que uno de los vecinos avisara a la Policía Local. El agente desplazado extendió la preceptiva multa y poco más pudo hacer, quedando el utilitario en el lugar. Al pedir explicaciones la persona que había pedido el auxilio de la autoridad competente, la respuesta fue cuanto menos sorprendente. No podía intervenir la grúa, pese a que en el garaje quedaban inutilizados 16 turismos, por la simple razón de que no había sitio en el potrero.

Casos como el descrito son cotidianos a diario, y desde hace largo tiempo. La instalación municipal para el depósito de vehículos retirados de la calzada, por infracciones, está colapsada. Apenas hay un par de huecos, de modo que para que la grúa pueda intervenir hace falta que haya rotación. Y no parece que pueda existir solución a corto plazo.

En el potrero hay guaguas desguazadas que ocupan espacio, así como vehículos enviados por las autoridades judiciales. También abundan los turismos retirados hace largo tiempo, según fuentes policiales consultadas, con dueños sin propósito de actuar, en base a que les saldría más caro recuperar el coche retenido en el depósito que buscarse alguna alternativa. Sirva decir a este respecto que por el mero hecho de haber intervenido la grúa hay que hacer un pago de 80 euros, suma a la que hay que agregar un desembolso de 6 euros por día de presencia de automóvil en las dependencias.

Una alternativa podría ser el uso de alguna otro inmueble municipal, que en la actualidad no existe. Otra, dejar los coches en algún punto cercano al potrero o próximo al Ayuntamiento, junto al cuartelillo, si bien en este caso con el riesgo de que la custodia sería complicada, de modo que de las arcas municipales habría que hacer desembolsos por todos los desperfectos que los automóviles pudieron tener en caso de que fueran objeto de daños.

Además, está afectando que los responsables del Consistorio, en el pasado mandato y en el actual, han decidido optar por una política conservadora a la hora de hacer huecos. Pese a que abundan los vehículos que llevan meses en el lugar, con lo que sus valedores deberían pagar fuertes cantidades por las retiradas (a una media 180 euros por mes), con ínfimas opciones en consecuencia de que las personas propietarias actúen, se está optando por evitar los expedientes orientados a que los coches sean desguazados.

Y existe el añadido de que muchos de los vehículos retenidos están sin seguro obligatorio en vigor, de manera que no están facultados para la circulación.

Y ya puestos a encontrar inconvenientes, hay que añadir que la puerta principal del potrero no está precisamente en las mejores condiciones. No siempre funciona el motor, con lo que la apertura y el cierre en muchas ocasiones hay que hacerlo de manera manual y por algún agente con experiencia en la materia.

Y está el condicionante del horario efectivo de la grúa, para las pocas ocasiones en que puede ser efectiva. Si se precisa que actúe, el equipo que se encarga de su activación tiene el horario constreñido a las primeras horas diurnas de los días laborables. Caso de ser titular de un vado o cuando se precisa de un servicio en una vía estrecha en las tardes o en las noches, la solución, mucha paciencia. En cuanto a fines de semana y fechas festivas, resignación y quizás alguna plegaria de desahogo al santo Job.