Sanidad descarta llevar el Centro de Salud de Argana al Hospital

15/11/2019

El cambio de estrategia afectará al proyecto de ampliación, sin que incida sobre el búnker de radioterapia

El nuevo edificio de usos múltiples a ejecutar en el Hospital Doctor José Molina Orosa de Arrecife se ha descartado por parte de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias que acoja de modo temporal al Centro de Salud de Argana, una vez que se ha optado por variar las intenciones anunciadas en 2018 por los anteriores responsables del Ejecutivo regional. La medida, según fuentes oficiales, obligará a redefinir parte del proyecto hecho por Novo-Marrero Arquitectos e Interiores, de modo que habrá que redefinir el presupuesto marcado, cifrado en su día en 13,7 millones de euros.

La nueva estrategia con respecto al Centro de Salud de Argana se basa en dos condicionantes principales. Uno tiene que ver con la seguridad, toda vez que la ubicación de las instalaciones se encuentra relativamente próxima a la zona de almacenes, donde suele haber material que precisa de ciertas condiciones de aislamiento. El otro guarda relación con la precariedad de plazas de aparcamiento que ya padece el Hospital Doctor José Molina Orosa, que se agudizaría con una nueva gran infraestructura.

Como alternativa se ha decidido esperar al resultado de los contactos que se han venido manteniendo desde agosto con el grupo de gobierno de Arrecife. A la alcaldesa, Ástrid Pérez, se ha trasladado la petición de que se acelere la entrega de alguna parcela adecuada para albergar el Centro de Salud de Argana. Y en su defecto, según las fuentes de la Consejería de Sanidad consultadas, podría valer el empleo de parte de las instalaciones del pabellón cubierto, una vez que se complete la remodelación del recinto, fuera de uso desde marzo de 2013, por fallos estructurales.

La decisión sobre el proyecto de ampliación del Hospital Doctor José Molina Orosa no tendrá incidencia sobre el búnker de radioterapia, que tiene prioridad. Y más desde que la pasada semana se aprobara en Consejo de Gobierno usar una partida de casi 2,45 millones de euros para su construcción. La instalación precisará del derribo del salón de actos, así como de varios despachos próximos, atendiendo al proyecto de Novo-Marrero Arquitectos e Interiores. A expensas de equipamiento e informe sobre uso de elementos nucleares, se quiere que pueda entrar en uso durante 2021.