Nueva edición de Guardianes del Territorio

14/02/2020

Objetivo esencial es generar respeto al entorno, según la presidenta del Cabildo, María Dolores Corujo

El Cabildo de Lanzarote, a través del Área de Paisaje y Soberanía Alimentaria que dirige la presidenta, María Dolores Corujo, ha puesto en marcha una nueva edición del proyecto educativo Guardianes del Territorio, en el que participan más de 2000 estudiantes de la Isla, un 26% más respecto al pasado año, en el que participaron 1400.

«El objetivo de este proyecto es fomentar entre los más jóvenes el conocimiento y respeto del entorno, así como crear arraigo e identidad con el territorio insular. Esa es parte de nuestra responsabilidad como institución pública», según Corujo.

Los participantes de Guardiantes del Territorio pertenecen a 26 centros de enseñanza infantil, primaria y secundaria de la isla y abordarán unidades didácticas sobre agricultura, ganadería, el mar y el paisaje lanzaroteño. El aumento de la participación pone de manifiesto el éxito del proyecto que se realizó el pasado año como curso piloto.

Cada participante recibe un carné que le acredita como Guardián del Territorio en alguno de estos cuatro ámbitos, pasando inmediatamente a integrar uno de los cuatro equipos encargados de proteger y cuidar la isla desde cada uno de los ámbitos aludidos.

El alumnado cuenta con cuatro guías que les enseñan cosas sobre Lanzarote. Estas guías de ficción se llaman Adislan (una agricultora, y un guiño a la inclusión social pues su nombre se corresponde con el de las siglas de la Asociación de Personas con Discapacidad de Lanzarote), Bernabeee (una cabra), Cenicienta (una pardela) y Canariensis (una palmera), y están encargadas de destacar los valores de cada uno de los ámbitos que representan: el campesinado, la ganadería, el mar, y el paisaje y la biodiversidad insular, respectivamente.

Como reconocimiento a su labor, cada participante recibirá a la conclusión del proyecto una pulsera que le acreditará como Guardián del Territorio.

Desde Paisaje y Soberanía Alimentaria se traslada la necesidad de profundizar en la transmisión del conocimiento del paisaje insular tanto como fuente de alimentos como de recursos turísticos.

Este proyecto educativo permite trabajar para desarrollar sistemas alimentarios sostenibles, inclusivos, resilientes, seguros y diversificados, para asegurar comida sana y accesible a todos en un marco de acción basado en los derechos, con el fin de reducir los desperdicios de alimentos y preservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, mitigar y adaptarse a los efectos de los cambios climático.