Nieves se ‘atrinchera’ en Urgencias

27/07/2018

La paciente que lleva más de año y medio en lista de espera y sin poder salir de casa por sus problemas de rodilla acudió, ayer, al Hospital de donde solo saldrá «operada o con un acta notarial»

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Carmen González, la paciente de 67 años que lleva año y medio viviendo en la cocina de su casa por, según denuncia, una cadena de errores sanitarios que le ha generado graves problemas en las prótesis de rodilla, tomó, este jueves la decisión de acudir a Urgencias y no abandonar el Hospital Molina Orosa «hasta que no me operen». Tras su ingreso, se le realizó una radiografía y ayer pernoctó en el centro hospitalario, del que no piensa salir «si no es con un documento notarial que testifique que se me vuelve a mandar a casa en estas condiciones». Nieves exige que se le cambie la prótesis de la rodilla izquierda, operación que ya lleva meses de retraso y que le produce serios dolores a causa de la inflamación que, posiblemente, provenga de una infección adquirida en su día por falta de asepsia cuando acudió a ponerse una mascarilla de oxígeno por el asma que también padece.

Con dos prótesis, la vecina de Arrecife sufrió este percance hace año y medio, antes de renovar la de la pierna izquierda, que tras los sucesos se había desplazado, generando la infección. En aquella ocasión, permaneció 48 días en el hospital, hubo incluso que hacerle una transfusión de sangre y perdió mucho peso. El centro hospitalario la envió a operarse a Hospitén, pero de allí se la envió de vuelta, al considerar el estado de la rodilla y argumentar que el Molina Orosa tenía el historial de la paciente. Hasta esta misma semana, Nieves ha estado exigiendo atención a través de los servicios del hospital y, finalmente, fue enviada al Perpetuo Socorro de Gran Canaria. «Allí me reconocieron y, como pasó en Hospitén, me devolvieron a mi centro de referencia en Lanzarote junto al informe sobre el estado de la rodilla», explica la paciente, que sospecha de la gravedad de su caso, lo que explicaría la negativa de todos los centros a hacerse cargo de una operación compleja.

«Cuando se recibió el informe del Perpetuo Socorro, se me dijo que trasladara la queja a la dirección del Hospital Molina Orosa y así lo intenté, sin recibir respuesta, por lo que, tomé la decisión de acudir a Urgencias y no moverme hasta que me den una solución», indica.

RECLUIDA La reivindicación de Nieves parece más que justificada si se piensa que lleva años recluida en su casa de Arrecife, un tercer piso sin ascensor, por su poca movilidad. Vive sola, con la ayuda de una asistente, pero le están vetados los paseos en la calle. Sus propios vecinos o Cruz Roja se encargan en ocasiones de ayudarla a bajar a la calle. Incluso, se ha trasladado a vivir literalmente a la cocina, donde ha instalado la televisión y un sillón ergonómico donde pasa todo el día, por las molestias que le produce tumbarse en la cama horizontalmente. Además del problema de rodilla cuenta con un abultado historial médico, que pasa por un cáncer de mama, «del que tengo revisión el día 16 en Las Palmas de Gran Canaria»; la enfermedad del asma y diabetes. Precisamente esta concurrencia de enfermedades fue el detonante de la situación, ya que sufrió una crisis asmática en medio de los tratamientos de quimio y radioterapia y acudió a Urgencias de Valterra a recibir oxígeno. La propia sanitaria le indicó que, dado que estaba debilitada por los tratamientos oncológicos, acudiera al Hospital Molina Orosa por las condiciones de asepsia. «Pero me pusieron la mascarilla en una habitación compartida», explica Nieves, que sufrió allí mismo una fatiga y tras hacerse varias pruebas se confirmó que había cogido un virus e infectado el catéter.