Los pescadores se unen para dar valor al producto local de calidad

18/05/2019

El sector de la pesca de litoral exige una etiqueta especifica que diferencie las capturas hechas en la isla, de las que vienen de fuera o de piscifactoría; y que los restaurantes también lo aclaren

El sector de los marineros profesionales de la pesca de litoral de Lanzarote y La Graciosa se ha unido para exigir una serie de medidas que consideran justas y que no se están teniendo en cuenta para dar a la pesca el valor que realmente merece. Por primera vez en décadas o quizás incluso nunca antes se había dado esta situación, pues más la gran mayoría de los barcos de los casi cincuenta que componen la flota artesanal de litoral en las dos islas, se han unido para pedir a las administraciones que adopten medidas que contribuyan a dar al pescado capturado de forma artesanal y sostenible el valor que tiene, como ocurre con otros productos locales.

En este caso, su reivindicación es muy clara y transparente, pues viene a pedir que se distinga con claridad meridiana ante el consumidor qué tipo de pescado es el que está consumiendo, no solamente cuando va al mercado, sino también cuando acude a un restaurante.

En el caso del mercado, los pescadores piden que por primera vez se distinga con una etiqueta fácilmente reconocible de dónde procede el producto, si es capturado en la isla, si viene de fuera o si procede de alguna piscifactoría. La solución que proponen es que el etiquetado del pescado capturado artesanalmente en el litoral de las islas lleve un color distinto de los demás, por ejemplo, azul, y la bandera de Canarias o de Lanzarote.

De esta forma, el consumidor cuando llega al puesto de pescado, solamente con ver la etiqueta reconocería claramente el tipo de pescado que va a adquirir. Algo que hasta ahora no ocurre, ya que las etiquetas son grises para todos los tipos de pescado y el distintivo de la procedencia, «sólo puede leerse con lupa», dado el reducido tamaño de las letras que ahora lo distinguen.

Asimismo, proponen a las autoridades que se cree una norma por la cual los locales de restauración informen al cliente con claridad del producto que está eligiendo. Sostienen que cuando un cliente llega a un restaurante y pregunta por pescado fresco, se refiere al pescado de la isla. Sin embargo esto no está ocurriendo, de forma que el camarero, por lo general incluye como pescado fresco, tanto el que viene de fuera, en especial de Mauritania como especies de piscifactoria. Para el sector, esto es clave.