«Farsantes» versus «un obseso»

31/08/2018

La pésima relación entre Pedro San Ginés y Carlos Meca se agudiza, anunciando el presidente que no responderá al consejero de Podemos hasta que éste retire los muchos insultos realizados

Desde el inicio del mandato actual en el Cabildo, a mitad de 2015, ya se vio que iba a ser muy tensa la relación entre el presidente, Pedro San Ginés; y el portavoz de Podemos, Carlos Meca, ya por entonces vinculado a la publicación satírica El Agitador. Han sido tensos los debates entre ambos en muchas comisiones, así como en los plenos, con abundancia de insultos y réplicas; llegándose en el pleno extraordinario de ayer al punto de que San Ginés anunciara que no responderán a pregunta y mención alguna de Meca, ni él, ni cualquier otro integrante de Coalición Canaria (CC), hasta que el líder de los violetas retire todos los epítetos negativos recibidos.

Aludió San Ginés a los calificativos de «golfo, miserable, corrupto y sinvergüenza» recibidos en las últimas sesiones plenarias a cargo de Meca, quien además ha sido constante al tiempo de calificar al presidente como «marioneta» del polémico empresario Juan Francisco Rosa. Advirtió San Ginés que tocaba rectificar y pedir disculpas, avisando de que no ser así, «le voy a ignorar, no le voy a responder». Y así las cosas, cuando Meca tomó el turno de intervención, el presidente poco tardó en excusarse y dejar el salón de plenos durante varios minutos.

El portavoz de Podemos no varió ápice alguno su talante con respecto a otros plenos, llegando a tildar de «actitud cobarde» la decisión de San Ginés, a quien comparó con un personaje de Misión Imposible, con una careta que esconde «a un polémico empresario con apellido con nombre de flor». Posteriormente llegó a llamar «farsantes» al grupo de gobierno en peso, antes de aclararse que en la política de luz de gas quedaban al margen, al menos por ahora, los consejeros de Partido Popular (PP) y Partido de Independientes de Lanzarote (PIL), así como Juan Manuel Sosa, expulsado de Nueva Canarias (NC). San Ginés, aquí aún pareciendo que se dirigía a Meca, dijo de éste, en réplica, que es «un obseso».

Así las cosas, el capítulo de ayer se antoja uno más de una serie que tiene pinta de que puede empeorar. Pese a ello, no obstante, San Ginés dio a entender que no va a hacer uso de la potestad que la normativa le da para expulsar de una sesión a todo aquel consejero que no cumpla con un mínimo de requisitos. También indicó que no pretende tener que valerse de agentes policiales para poner orden en los plenos. Meca replicó invitándole a hacerle las advertencias que quisiera.

Cabe añadir que Marcos Bergaz, ayer portavoz del Partido Socialista (PSC-PSOE) instó a Pedro San Ginés y Carlos Meca a obligarse a cambiar sus actitudes. «Le ruego que conteste a todos los partidos políticos», trasladó al presidente, si bien San Ginés no tuvo a bien la demanda, alegando que «a quien insultan de manera grave y flagrante no es a usted». También dejó en el aire Bergaz la opción de que el portavoz de Podemos cambie sus formas. Por su lado, Benjamín Perdomo, de Ciudadanos, en la oposición, dio a entender que respetaba la decisión presidencial en caso de que se mantuvieran los insultos.