El verbo de Manrique, a escena

13/02/2020

La obra ‘César, batalla y fuego’ llega al Teatro El Salinero, gracias al empeño de Pedro Ayose y José Martrech

Documentación analizada durante más de un año de trabajo arduo es el contenido básico de la obra César, batalla y fuego, composición con el sello de José Martrech y Pedro Ayose. Se trata de un trabajo que recoge en 75 minutos palabras de César Manrique en varias fases de su vida, con un orden cronológico. Mañana a la noche será la primera ocasión de disfrutar del montaje en el Teatro El Salinero de Arrecife, con cuatro artistas sobre el escenario (Pedro Ayose, Dariam Coco, Mónica Dorta, Roberto G. Alonso) que se encargarán de dar vida al verbo manriqueño.

Se trata, matiza el director José Martrech, de «una obra conceptual» con Manrique como exclusivo protagonista. «Todo lo que se dice en la función son palabras de César», combinadas para saber cómo definió su infancia, sus estancias en Madrid y Nueva York, así como su etapa posterior en su isla. Intercalados, mensajes de Carlos Manrique, hermano del artista; y Tico Medina, periodista y amigo del creador, conocedor en primera persona de lo intensa que resultó la relación de César con Pepi Gómez, en su estancia madrileña.

La representación del viernes, por ahora, es la única programada. Se grabará, eso sí, con vistas a que el material sirva como elemento promocional, a bien de la que obra pueda tener recorrido en otros espacios escénicos de Canarias. «Sería maravilloso hacerla en el Auditorio de Los Jameos», asume el director, confiado en la habilidad de Pedro Ayose de ser referencia a seguir por todos los que llevan semanas apostando por la obra, cuyos ensayos se han venido ejecutando desde fin de 2019 en el barrio madrileño de Lavapiés. Como ejemplos, Raquel Melián (vestuario), Jaisiel (música), Kley Café y Patrizio Niccolai (estilismo), Teresa Díe (diseño) y Shelma Zebenzuí (iluminación), junto a personal cabildicio.

Pedro Ayose, responsabilizado «por la figura de la que hablamos», explotaba ayer de ganas por dejarse la piel mañana sobre el escenario. «Yo nací antes que mi hermana...», será el arranque. A partir de ahí, al respetable le tocará dejarse llevar.