El Obispado no se aviene con la casa modernista caletera

11/10/2019

La Asociación Cultural Majada de Minas prevé una demanda para que con fondos eclesiásticos se repare el inmueble legado por Luis Ramírez

La Diócesis de Canarias no se avino ayer a aceptar la petición hecha por la Asociación Cultural Majada de Minas de cara a que se asuma con fondos eclesiásticos la reparación de la casa modernista de Caleta de Famara legada por Luis Ramírez. La negativa se trasladó por una procuradora en representación del obispo, Francisco Cases, quien había sido citado por el Juzgado de Primera Instancia 11 de Las Palmas de Gran Canaria.

El documento en nombre del Obispado, escueto, se limita a rechazar todas las reclamaciones trasladadas por la parte contraria, compuesta principalmente por exalumnos de Luis Ramírez. Por parte de Majada de Minas se demandó un acto de conciliación, a bien de que se actúe con urgencia en la casa modernista sita en primera línea costera, visto su aparente estado de ruina. Ante la negativa eclesiástica, el colectivo tiene en previsión ejecutar nuevas acciones.

En concreto, según matización a cargo de Silvano Corujo, en calidad de principal representante de la entidad que demanda acciones urgentes en el inmueble, se tiene en cartera tramitar en breve una demanda judicial.

Además, no se descartan movilizaciones vecinales, como la registrada a finales del pasado mes de agosto, que contó con abundante presencia de residentes de Caleta de Famara.

Cabe recordar que fue en la primavera del pasado año cuando Diócesis de Canarias y Cabildo firmaron un convenio con vistas a ejecutar un plan de rehabilitación del singular inmueble, con la finalidad de que el edificio pudiera ser en el futuro un centro de índole social y cultural, si bien a expensas del pronunciamiento del Ayuntamiento de Teguise. Se han hecho reuniones de trabajo entre representantes del Obispado y de la primera Corporación, con vistas a contar con un proyecto de actuación que cuente con aval de Patrimonio.

Hasta que no se tenga este informe, en consecuencia, será inviable conocer al detalle qué actuaciones se precisan y qué desembolso será necesario.

La casa modernista fue construida en 1933, atendiendo a documentos históricos, quedando vinculada a Luis Ramírez, uno de los grandes mecenas de la isla del siglo 20 fallecido en 1950, que la empleó como residencia estival. Sin herederos directos y persona muy devota a la fe católica, dejó entre sus últimas voluntades que el inmueble pasara a la parroquia de Teguise, correspondiendo a la autoridad eclesiástica cuidar del edificio.

En la documentación que maneja la Asociación Cultural Majada de Minas figura un texto donde se advierte de que en caso de estado de ruina, el inmueble debería pasar al «Hospital de Dolores», actual Hospital Insular.